Mostrando entradas con la etiqueta Cura del Sida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cura del Sida. Mostrar todas las entradas

"Con el SIDA, se me acabaron los viajes a Norteamérica"

 Ismael, de espaldas, hace una consulta en el centro Hispanosida de Barcelona, hace unas semanas. Foto:  ELISENDA PONS
Ismael, de espaldas, hace una consulta en el centro Hispanosida de Barcelona, hace unas semanas. Foto: ELISENDA PONS
EL PERIÓDICO

Fue un golpe tremendo. Jamás se hubiera imaginado que el VIH lo alcanzaría a él, una persona excepcionalmente informada y preocupada. Es homosexual, tiene 40 años y nació en Argentina. Dirige su propio despacho de arquitecto en Barcelona y cuenta con una aceptable cartera de clientes. Con frecuencia --antes de que el virus entrara en su vida-- viajaba a Nueva York (EEUU), donde trabaja para algunas empresas.


Ismael --lamenta no dar su nombre auténtico, pero teme perder clientes si lo hace-- se sitúa "absolutamente fuera" de los ambientes gais de Barcelona. Apenas sale a tomar una copa. No va a las fiestas que frecuenta el colectivo homosexual, aunque sí lo hizo una noche del verano del 2007. "Me fui --mantuvo una relación sexual-- con una persona que no sabía que estaba infectada por el VIH. Bajé la guardia, lo reconozco, y todo el control con que había mantenido mi vida se desvaneció". "Nunca me hubiera imaginado que iba a tener tal mala suerte", dice, profundamente triste.

EL RESFRIADO

Supo que acababa de infectarse por un fortísimo resfriado que sufrió en pleno verano, que le hizo sospechar. Repitió el test del sida que ya se había hecho seis meses antes y lo diagnosticaron con rapidez. Entonces, pudo identificar para sus adentros, con bastante precisión, el origen del contagio. El médico que le dió el resultado del análisis, recuerda Ismael, no lo atendió bien. "Me trató como a un yonqui, me miraba como diciendo: 'tu fuiste a buscar lo que te ha pasado' --explica--. No fue así: solo confié en una persona de la que me había enamorado".

Defraudado por el trato de su médico de familia, buscó ayuda en la oenegé Check Point, vinculada a Hispanosida, y allí sigue acudiendo en busca de apoyo psicológico porque, dice, contra lo que cree mucha gente, sobrellevar un contagio del VIH no es fácil. Ni intrascendente.

"Vivo atado a los tratamientos, que me alteran el colesterol y el azúcar de la sangre --afirma--. He de comer con muy poca grasa, todo desnatado y sin azúcar. Me aconsejan hacer deporte, con constancia, y dormir las horas que me han pautado. Cada mes he de ir en busca de los fármacos, con lo que se me han acabado los viajes a Norteamérica". En EEUU existe la prohibición legal de admitir a los seropositivos que viajan al país, aunque el control de fronteras no es muy riguroso. Y lo mismo ocurre en China y Rusia.

Ismael apenas se atreve a comentar con nadie su situación, consciente de que el término sida mantiene casi intacto el estigma y el rechazo que lo embadurnó hace 25 años.

Fuente: http://www.elperiodico.com

Sida, ¿Una enfermedad del siglo XIX?

I. Enigmático origen

A Michael Worobey le gusta pensar que es arqueólogo. En vez de desenterrar vestigios de una civilización pasada, husmea el rastro de los fragmentos de ADN fósil dejado por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), desde el misterioso momento en que saltó de la jungla africana para infectar al ser humano. La arqueología molecular tiene una parte de laboratorio y otra de campo, y por ello no está exenta de peligros. Worobey viajó al Congo por primera vez en el año 2000, como estudiante graduado del equipo del eminente biólogo británico William Hamilton. El país estaba sumido en una guerra civil, pero el objetivo de Hamilton era analizar excrementos de chimpancé. El viaje le costó la vida, pues contrajo un tipo de malaria hemorrágica que lo mató poco después de regresar a Londres. Worobey también resultó herido. Se hincó una hoja de palma en la mano y desarrolló una infección en la sangre. Pero tuvo mucha más suerte. Durante los tres siguientes años volvería un par de veces a los bosques de Kisangani (la antigua Stanleyville), buscando nidos de chimpancé.

Hurgar en los excrementos de mono puede ser provechoso. Después de casi un centenar de análisis, Worobey y su equipo localizaron en 2004 los restos genéticos del virus de la inmunodeficiencia simia (SIV) en los chimpancés. Probaron, en cierta medida, que el SIV ya circulaba en las poblaciones de estos simios, pero que era genéticamente muy distinto a las variantes del tipo de VIH humano predominante, del grupo M (responsable del 95% de las infecciones en el mundo). Estas diferencias asestaron un duro golpe a la hipótesis que sugería que el virus había sido transmitido inadvertidamente a las poblaciones humanas en las campañas de vacunación oral contra la polio llevadas a cabo en África -especialmente en el Congo entre 1957 y 1960-, ya que la vacuna estaría preparada con tejidos de chimpancé. El misterio del origen de la epidemia permanece. ¿Cómo pudo suceder? ¿Y cuándo?

Una primera respuesta se ocultó en el interior de varios pedazos de hígado, bazo y cerebro pertenecientes a un chimpancé hembra bautizada como Marilyn. Habían pasado inadvertidos durante casi diez años en el fondo de una nevera del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos. El animal fue capturado en un lugar no especificado de África y enviado a la Base Holloman de la Fuerza Aérea en Nuevo México en 1963, un lugar donde sometía a los chimpancés a toda suerte de torturas dentro del programa de entrenamiento de vuelos espaciales. Muchos murieron, ninguno voló, pero los monos hicieron posible que el hombre llegase a la Luna seis años después. A Marilyn le debemos algo más. En 1985, cuando ya se sabía que el sida estaba ocasionado por un virus, los investigadores hallaron anticuerpos en la sangre de esta vieja mona, que aún vivía. Eso mereció que sus restos fueran conservados tras su muerte; en el futuro podrían resultar de alguna utilidad. Pero alguien se olvidó de ello. Hasta que un investigador limpió esa nevera, sospechó que esos pedazos de chimpancé podrían ser valiosos y se los envió a la investigadora Beatrice Hahn, actualmente en la Universidad de Alabama. Hahn lanzó una bomba científica en una conferencia de retrovirus celebrada en Chicago en 1999, y el mundo pensó que se había encontrado el eslabón perdido del sida: Marilyn había sido infectada por una variante del SIV tan parecida al VIH, que forzosamente compartían un antecesor común: el virus saltó desde los chimpancés a los humanos.

Hay otra pieza de este rompecabezas: un hombre africano que murió en 1959, al que ahora la ciencia le considera el primer enfermo constatado de sida. En 1998, los expertos analizaron 1.213 muestras de sangre que se habían recogido en África entre 1959 y 1982. La más antigua procedía de un hombre bantú que vivió en la antigua capital de Léopoldville -la actual Kinshasa-, en lo que entonces era el Congo belga, y contenía secuencias genéticas de un tipo de virus VIH tan antiguo, que forzosamente obligaron a los investigadores a pensar que el mismo virus había mutado posteriormente en otras cepas más modernas. A este insigne paciente se le ha añadido otro: una mujer que vivió por entonces en Léopoldville y que moriría tan sólo un año después, en 1960. Después de su trabajo con chimpancés, Worobey se embarcó en una búsqueda para pescar fragmentos antiguos del material genético del VIH en las muestras de tejidos humanos provenientes de África central -especialmente de Kinshasa- de hace 40 años.

Pero no es nada fácil obtener tejidos de africanos muertos hace cuatro décadas. Las neveras y la electricidad permanente no abundan ni siquiera hoy en algunos lugares de África. Los tejidos se salvaron de la destrucción al ser impregnados en cera de parafina -un método usado en la actualidad para preservar las biopsias-, y viajaron desde la universidad africana hasta el laboratorio de Worobey en Arizona. Pero resulta mucho más difícil rastrear un virus como el del sida y esperar recompensa. De los veintisiete bloques de tejido y cera, el equipo de Worobey cantó el bingo en uno sólo: 48 fragmentos genéticos del VIH tipo 1, del grupo M. Pero, ¿a quién pertenecían? "Tenemos una información muy limitada", explica este biólogo norteamericano de la Universidad de Arizona al otro lado del teléfono, desde su casa en Tucson, Estados Unidos. "Sabemos que era una mujer joven de unos 28 años, que en 1960 tenía alguna clase de anormalidad en sus nódulos linfáticos, y que acudió al doctor para que se le hiciera una biopsia. Y es interesante, ya que la hinchazón de estos nódulos suele ser el primer síntoma de que alguien ha sido infectado por el VIH, antes de que desarrolle el sida".

La nueva pieza de este puzzle cambia profundamente el retrato de una pandemia que hasta la fecha ha infectado a unos 60 millones de personas en el mundo y matado casi a la mitad. Hablamos del VIH, pero en realidad hay muchas variantes, todo un árbol de virus con muchas ramificaciones. Se conocen dos especies, el VIH-1, que es el predominante, y el VIH-2, más raro, propio de África occidental y menos contagioso. El VIH 1 se divide en tres grandes grupos (M, N y O). El grupo M, el más extendido, tiene a su vez varios subtipos, desde el A hasta el K. El que mató a la joven africana en 1960 (identificado como DRC60) difiere en un 12% del que causó la muerte del "paciente cero". Hombre y mujer vivían en Kinshasa, y sus virus son del grupo M, pero difieren: uno está más próximo al antecesor del subtipo A, mientras que el otro lo está del D. ¿Cómo es posible que en esa época ya hubiera dos cepas distintas circulando por la población? "Son dos virus muy diferentes, lo que nos indica, incluso ya en 1960, que el VIH había evolucionado en los humanos durante décadas", dice Worobey a El País Semanal. "Eso nos permite calibrar el reloj molecular para estimar cuándo apareció el antecesor". Su reloj del tiempo se detiene en 1908, con un error de una veintena de años arriba o abajo. Las conclusiones son espeluznantes. El sida podría haber dado su primer zarpazo en África tan pronto como en 1884, tan sólo dos años después de la muerte de Charles Darwin. Y posiblemente mataba a gente en los años en que se hundió el Titanic. Quizá empezara con unos pocos individuos hacia 1910, pero su crecimiento resultó exponencial. En 1960 ya circulaban varios tipos de virus que aniquilaban las defensas inmunológicas en África central a un ritmo relativamente reducido. En silencio, ocultándose tras la máscara de otras infecciones que aparecen cuando se derrumba el sistema inmune. "Quizá fueran unos cientos o unos pocos miles los que morían, pero la clave es que el virus mata al eliminar el sistema inmunológico, por lo que no hablamos de una sola enfermedad, hay un trasfondo de varias", dice Worobey. "La clave, desde mi punto de vista, es la tuberculosis. Incluso hoy día es la dolencia que mata a más infectados por el sida, y es difícil decir si alguien padece sólo tuberculosis o si la tiene por culpa de una infección del virus. Pudo haber mucha gente que muriera por tuberculosis derivada del sida, pero eso no habría llamado la atención". Léopoldville pudo actuar como el epicentro, pero no se sabe cuál es el lugar de procedencia de Marilyn. Se han encontrado virus simios más parecidos al VIH-1 en chimpancés que habitan en el sureste de Camerún, a unos 700 kilómetros. Quizá allí se encontrara el foco de contagio. Nadie lo sabe. Puede que nunca lo sepamos.

jared diamond, profesor de Geografía de la Universidad de Berkeley, ha sugerido que durante miles de años, los cazadores humanos que descarnaban a los chimpancés podrían haberse contagiado ocasionalmente con el virus. Pero hizo falta mucho más para que se produjera una pandemia como la actual. Según este experto, si el sida se ha establecido en las poblaciones humanas de forma definitiva en los últimos 50 años, es precisamente por el crecimiento de estas poblaciones hasta alcanzar los estándares modernos, lo que ha facilitado el contagio masivo. El VIH necesitaba cultivarse en una población numerosa, pero antes de 1900 no había en África ciudades grandes. Creció en silencio durante la primera mitad del siglo XX. Desde las profundidades de la selva, y aprovechándose de las barcazas que discurrían por el río Congo -el único medio de transporte en aquellos tiempos-, el virus podría haber alcanzado Léopoldville; posiblemente, a través de los cazadores de chimpancés que acudían a los núcleos urbanos para vender su carne o comerciar con ella. Es una especulación, desde luego. Pero el río Congo coloca a Léopoldville en una ruta de escape desde el sureste de Camerún.

II. El gran asalto: 1980

La segunda parte de esta historia comienza en el otoño de 1980. El doctor Michael Gottlieb, del Centro Médico de Los Ángeles de la Universidad de California, se las vio en su consulta con un paciente de 33 años: blanco, pálido, muy delgado, el joven tenía la boca llena de una sustancia pastosa blanca y dificultades respiratorias. Una broncoscopia reveló que sus pulmones estaban invadidos por un protozoo llamado Pneumocystis carinii, causante de una neumonía muy rara (PCP), a veces vista en grupos de ancianos o en niños prematuros. Los análisis de sangre mostraron que el enfermo tenía una proporción muy baja de las células T, las encargadas de avisar a las defensas humanas cuando se produce una infección. El hongo que le corroía la boca, Candida albicans, se contagiaba por vía sexual. El 3 de mayo de 1981, el paciente murió. Pero no fue el único caso. Un enfermo del doctor Joel Weisman, de la misma universidad, acudió a su consulta con los nódulos linfáticos hinchados. Poco después desarrolló una neumonía PCP. Como relata la escritora Laurie Garret en su obra The coming plague, Weisman se reunió con su colega Gottlieb, que ya tenía tres pacientes más con los mismos síntomas. ¿Qué estaba sucediendo para que hombres sin antecedentes clínicos, que apenas sobrepasaban los treinta, terminasen como esqueletos, con sus defensas derrumbadas sin que la ciencia médica pudiera hacer nada? Sólo tenían una cosa en común: eran gays; además, alguno se inyectaba drogas. La mayoría mostraba un tipo muy raro de cáncer de piel, el sarcoma de Kaposi. Los expertos de los CDC pidieron más fondos, pero empezaban a sufrir las consecuencias de la reaganomics, la política de recorte presupuestario de la nueva Administración de Reagan. El propio Curran, al frente de su departamento, sólo pudo conseguir 200.000 dólares para intentar realizar un estudio a escala nacional.

En las navidades de 1981 ya habían muerto 270 personas, aunque no todas eran homosexuales. Los Centros de Control de Enfermedades de Atlanta (CDC) bautizaron la nueva enfermedad como GRID (siglas en inglés de Gay Related Inmunodeficiency Disease, o inmunodeficiencia asociadas a los gays). En todos ellos las defensas inmunológicas se habían derrumbado. El GRID comenzó a aparecer en Europa. En 1981 se detectaron 36 casos; el primero fue diagnosticado en Francia. Pronto se vio que la enfermedad no se circunscribía al colectivo homosexual. Pese a todo, en los primeros 13 meses de investigaciones del GRID, los CDC gastaron menos de un millón de dólares.

A mediados de 1982, los investigadores averiguaron que el mal se extendía a través de los drogadictos que utilizaban las jeringuillas. Y en junio de ese mismo año, el equipo de Jim Curran ya tenía constancia de que uno de cada cuatro hombres con PCP era heterosexual. En los 152 casos que habían estudiado a fondo había ocho mujeres y ocho personas heterosexuales que no eran drogadictas ni usaban jeringuillas. También se había descubierto que la enfermedad había prendido con fuerza en Haití. En algunos casos diagnosticados las personas eran hemofílicas y habían recibido transfusiones de sangre del factor VIII, necesario para la coagulación.

En diciembre de 1982, Estados Unidos contabilizaba 788 casos confirmados por los CDC; el 42% no pertenecían a ningún grupo de riesgo, ni eran homosexuales, ni drogadictos, ni hemofílicos. El término GRID fue abandonado, y la enfermedad fue rebautizada como AIDS (siglas en inglés de Adquired Immune Deficiency Syndrome); en español, sida (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida). Existían sospechas de que un virus transmitido por la sangre podría ser el causante, y ese mismo año, los CDC anunciaron los casos de cuatro bebés a los que se les había diagnosticado sida. Ninguno había recibido transfusiones, pero sus madres tenían la enfermedad, o eran drogadictas que usaban jeringuillas por vía intravenosa. La enfermedad podría pasar de madre a hijo. Cambió la percepción de repente: todo el mundo podría ser susceptible de caer en las garras del sida. En mayo de 1983, John Maddox, director de la prestigiosa revista científica Nature, escribió un furioso editorial en el que el que comentaba la alarma de los expertos por una enfermedad "previamente no reconocida, y quizás de una condición no existente y tan alarmante, que la tentación de considerarla como una enfermedad de una sociedad decadente, una versión de última hora sobre el destino de Sodoma y Gomorra, se antoja irresistible". Maddox denunció la "patética promiscuidad de los homosexuales", calificándolos de "la amenaza más obvia para la salud pública".

¿Por qué el sida apareció antes en la comunidad homosexual? "Obviamente, el hecho de que sea uno gay no le hace a uno más candidato a infectarse, lo que cuenta es el número de contactos sexuales", responde Andrew Rambaut, investigador del Instituto de Biología Evolutiva de la Universidad de Edimburgo. Añade que el sexo anal conlleva más riesgo de transmitir el virus. "Lo que ocurrió en Estados Unidos es que el virus entró en un grupo muy promiscuo de gays y se extendió entre ellos. Con los drogadictos la propagación fue incluso más rápida por culpa de una red de intercambio de jeringas". De acuerdo con Rambaut, la enfermedad fue detectada cuando los pacientes gays en San Francisco mostraron a sus médicos una forma de neumonía muy rara, un hecho epidemiológico que no pasa desapercibido.

El virus no sería identificado hasta febrero de 1985, después de una histórica disputa científica entre el norteamericano Robert Gallo y su verdadero descubridor, el virólogo francés Luc Montagnier (reciente premio Nobel de Medicina y Fisiología 2008). Pero en 1985, la prensa norteamericana se las arregló para encontrar un culpable con nombre y apellidos: un asistente de vuelo canadiense llamado Gaetan Dugas, quien, según los investigadores, había mantenido cerca de 750 contactos sexuales entre 1978 y 1982. Dugas fue vilipendiado: paciente cero, quien introdujo la epidemia en Estados Unidos.

Una idea absurda. Un estudio publicado en 2007 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), llevado a cabo por el equipo de Andrew Rambaut, analizó la sangre de cinco de los primeros enfermos en Estados Unidos que fueron diagnosticados de sida y que provenían de Haití, junto con 117 pacientes de todo el mundo. Del estudio genético surgió toda una suerte de árbol de distintas formas de VIH, y de su comparación se sacaron fascinantes conclusiones: el virus saltó desde África hasta Haití en 1966, y desde allí, hasta alcanzar Estados Unidos, con una probabilidad del 99,8%, en 1969; es decir, ya circulaba por varias ciudades norteamericanas 12 años antes de que Gottlieb se topara con su primer paciente. El virus encontró en una parte de la comunidad gay y en los drogadictos que intercambiaban jeringas una forma para propagarse con mayor rapidez.

III. ¿Futuro con vacuna?

Ha transcurrido un cuarto de siglo. Y para Fauci estamos aún en medio de la tormenta. "Hay 33 millones de personas que viven con el virus del sida. El año pasado hubo 2 millones de muertos y 2,7 millones de infectados", dice Fauci. Las mujeres contabilizan la mitad de las infecciones. En España se diagnosticaron 1.464 casos de sida en 2007, según el Instituto de Salud Carlos III, una tendencia a la baja que supone un 78% menos de los registrados en los últimos 11 años.

Las buenas noticias: el número de infectados en algunos países africanos como Zimbabue, Botsuana, Malaui o Zambia parece haberse estabilizado o está en descenso. Y ahora casi tres millones de personas están recibiendo tratamientos antirretrovirales en países en desarrollo -incluido el 33% de las madres con VIH que están embarazadas-, algo impensable años atrás. Este milagro se lo debemos a dos hombres bien diferentes: el multimillonario Bill Gates y el presidente norteamericano George W. Bush, cuya imagen política internacional es desastrosa, pero que en 2003 movilizó 48.000 millones de dó­lares para combatir el sida, la tuberculosis y la malaria, en un plan de emergencia que ha proporcionado antivirales este año a 1.641.000 personas en 15 países. En Botsuana, más del 90% de los infectados ya reciben tratamiento; en Namibia, este porcentaje de privilegiados pasó del 1% en 2003 al 88% en 2007, y en Ruanda, del 3% al 71% en ese periodo.

Las malas noticias siguen siendo muy malas: Suráfrica se lleva la peor parte de la epidemia, con más de seis millones de infectados. En los países de la Europa del Este, en Rusia y Ucrania, el virus se extiende por el uso de jeringuillas compartidas entre drogadictos y por el comercio del sexo mediante la prostitución, la esclavitud y la trata de blancas.

¿Para cuándo la vacuna? Hasta el momento, todos los intentos para lograrla han fracasado (la última y más sonada decepción es el proyecto STEP, patrocinado por Merck). Incluso los mejores científicos cometen errores de bulto. En 1984, un año antes de la determinación del VIH, Robert Gallo anunció en una rueda de prensa que una vacuna podría estar lista en ¡dos años!

Fauci concluye que estamos en la infancia de la investigación de la vacuna. "El problema es que el VIH es muy diferente de cualquier virus al que nos hayamos enfrentado", asegura. Hay que distinguir entre la vacunación clásica y la del VIH. En la primera, "la naturaleza nos enseña que el cuerpo genera la respuesta inmune, incluso con enfermedades tan terribles como la viruela y la polio. El cuerpo arma automáticamente una respuesta inmunológica que elimina la infección y permite una protección de por vida contra los siguientes desafíos". Sin embargo, con el VIH, las enseñanzas de la naturaleza no sirven. El virus (en realidad, muchas de sus variantes) se las arregla para resistir de una manera u otra dentro de nosotros y termina matando al huésped. La clave radica en averiguar por qué el cuerpo no lo logra. Es una cuestión de adquirir nuevos conocimientos. "Ahora no soy capaz de mostrar mi pesimismo o mi optimismo", asegura este experto. "Tenemos aún mucho que aprender".

Fuente: http://www.elpais.com/

Activistas gays, dogmas condoneros, El Mundo y El País contra una guía que propone castidad


Es un tabú recordar, como la OMS en su informe del 2000, que el preservativo falla en un 14% de casos.

"Meses recetando castidad contra el sida en sus consultas sin que saltara la alarma", escribe escandalizado El País (19/11/2008). Se refiere a una guía titulada "Adolescentes frente al SIDA" sobre SIDA y salud sexual que estaba al acceso de los visitantes del Hospital público Carlos III de Madrid. En la guía se anima a la castidad, concepto que incluye el rechazo a la actividad homosexual y la masturbación, y expresa la limitada efectividad del preservativo frente a las enfermedades de transmisión sexual.

El artículo de El País prosigue:

"La Fundación Investigación y Educación en Sida (IES), de la que forman parte cinco médicos del Servicio de Enfermedades Infecciosas del hospital público, sembró la guía por las consultas del Carlos III. Allí estaba entre otras publicaciones dirigidas a pacientes con VIH, como consejos nutricionales y estilos de vida, según admitió el presidente de IES y jefe del servicio de Infecciosas, Juan González-Lahoz, que no cree haberse saltado la prohibición: No era una distribución activa. La cogía quien quería. "

El doctor González-Lahoz se verá ahora investigado, por orden del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, el político del PP Juan José Güemes, que ha pedido a la Dirección del Hospital Carlos III que abra un expediente de investigación reservado para ver si realmente la guía pro-castidad se estaba distribuyendo en el centro.

Güemes es, dentro del Partido Popular, un entusiasta creyente de la causa condonera; el pasado día 11 de noviembre salía muy satisfecho en toda la prensa madrileña posando en grandes fotos junto a las máquinas de condones con las que ha "sembrado" (por usar la palabra de El País) el metro de Madrid. "¡Tres condones a un euro!", proclamaba. "Ya no hay razones para no usar el condón", decía, y también "es el método más eficaz para protegerse". Güemes no dijo ni una sola vez la realidad reconocida por la Organización Mundial de la Salud: que el condón falla en prevenir embarazos hasta un 14%, y por lo tanto falla más en prevenir enfermedades sexuales (puesto que estas, al contrario que los embarazos, operan sin limitarse a los días fértiles del ciclo femenino).

El Mundo también ha recogido el caso del Hospital Carlos III, incluso con más "santa indignación" que El País. En este diario ha hablado el "número dos" del Ministerio de Sanidad, José Martínez Olmos, asegurando que "lo que dice esa guía no está basado en la evidencia científica" (de nuevo, acallando o ignorando el informe OMS del año 2000).

El Mundo ha recogido también la furibunda reacción del lobby gay, que arremetió contra la guía y los médicos pro-castidad porque el texto critica la práctica homosexual como "conducta de riesgo". El lobby FELGTB (la Federación española de gays y lesbianas) la calificó de "atentado contra la salud pública" y anunció que pedirá al Colegio de Médicos que investigue si la guía pone en peligro a los pacientes.

La asociación gay Colegas dice que llevará la guía a la fiscalía por "rozar la ilegalidad al hacer valoraciones morales sobre el sida". Se ve que la libertad de expresión, según Colegas, no permitiría valorar moralmente el Sida y su contexto. ¿Es ilegal hacer valoraciones morales?

La directora del "Diario Digital Transexual" ha pedido la dimisión de los médicos pro-castidad, la Fundación Triángulo (otro lobby gay) habla de "homofobia" y el PSOE de Madrid pide "extremar la vigilancia" para que no se reparta la guía. Suena a persecución y caza de brujas, o al menos lo parece mucho.

Hay un tema que no gustará a las asociaciones homosexuales, y es que el estilo de vida "gay" y sus prácticas sexuales son, objetivamente, de riesgo, como se detalla en el informe "¿A quién daña la homosexualidad?" que puede leerse en esta dirección:
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=792

Pero más allá de la particularidad del sexo gay, nadie entra en el tema de fondo: que los preservativos no son suficientemente seguros, y la castidad es mucho más eficaz contra las enfermedades sexuales.

¿Cuánto se rompen los condones? Le ha pasado al menos al 35% de las prostitutas de Palencia, un colectivo sin duda mucho más experto en su manipulación y uso que los adolescentes o los jóvenes.

La cifra se deduce de un reciente estudio de la Asociación de Ayuda al Drogodependiente Aclad (www.aclad.net ), que analiza el programa LUA 2008 de atención a prostitutas, estudio promovido por la Diputación de Palencia. El informe analiza el fenómeno de la prostitución en la provincia de Palencia a partir de entrevistas a 54 prostitutas de los 11 clubes de la provincia (se calcula que hay 160 mujeres en los clubes de la zona).

La mitad dice que usa el preservativo en todas sus relaciones, tanto de pareja como con sus clientes. Pero, afirma el diario El Norte de Castilla "siete de cada diez encuestadas afirma haber tenido prácticas sexuales de riesgo en alguna ocasión, la mitad de las veces por la rotura del condón". La mitad de ese 70% sería un 35%, es decir, la rotura de condón le ha pasado al menos a 18 profesionales del sexo, de las 54 entrevistadas.

Cuando los jóvenes piden la píldora del día después "por rotura de condón", muchos sociólogos afirman que son jóvenes que mienten, que los condones no se rompen tanto, que les da vergüenza decir que tuvieron un "calentón", que no se molestaron en ponerse preservativo pero, al pedir la píldora, le echan la culpa al condón. Ahora, con los datos de las prostitutas (que ni tienen vergüenza ni "calentones") hay motivo para la reflexión. La rotura de condón es algo que le ha pasado al 35% de las prostitutas entrevistadas en este estudio.

Recordemos otras cifras sobre fallos del condón:

- El 80% de las mujeres que pedían "la píldora del día después" en el Hospital de Badalona decían que se les había roto el preservativo (eran más de cien chicas cada mes, datos de 2004-2005)
Véase: http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=2147

- También un 70% de las que lo pidieron en el Hospital del Mar de Barcelona entre 1994 y 2002 decía que se les había roto (y un 10% adicional, que se les había "retenido"), según estudio de Miquel Àngel Checa publicado en la revista "Contraception"· en 2004.
Véase: http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=555

- Según un estudio publicado en 2003 por la clínica abortista Dator de Madrid, 6 de cada 10 mujeres que abortan allí son víctimas de fallos en la anticoncepción; cinco de cada diez dicen que usaban preservativo, y una de cada diez usaba píldora antioconceptiva.
Véase: http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=386

Incluso El País decía claramente en su página 56 del día 23 de junio de 2006 que "La Organización Mundial de la Salud calcula que la efectividad de la píldora tiene una tasa de fallos del 8% y el preservativo del 14%". Esta es la cifra del informe Effectiveness of Male Latex Condoms in Protecting against Pregnancy and Sexually Transmitted Infections, en OMS Information Fact Sheet, núm. 243, de junio de 2000, cifra aceptada y repetida hasta la saciedad en el muy anticonceptivo congreso de la Sociedad Española de Contracepción en Barcelona, del 20 al 23 de junio de 2006, en el cual los especialistas en anticoncepción admitían que "el 57% de las españolas que usan la píldora viven con miedo al embarazo". [ Este congreso y su cobertura en El País lo recogió ForumLibertas aquí:
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=5980 ]

La OMS explica en ese informe que incluso el uso perfecto del condón no previene siempre el embarazo:

“La tasa estimada de embarazos con uso perfecto del preservativo, esto es, aquella efectuada entre quienes informan de un uso tal y como debe ser usado (es decir, en modo correcto) y en cada acto o relación sexual (o sea, en modo consistente), es del 3% en 12 meses”. Es innecesario decir que el uso típico del preservativo, que incluye un uso perfecto e imperfecto (por ejemplo, que no se use en todos y cada uno de los actos o relaciones sexuales, o que sea usado en modo incorrecto) es mucho menos efectivo en la prevención del embarazo. “La tasa de embarazo con un uso típico puede ser mucho más alta (10-14%) que con un uso perfecto, pero esto es debido principalmente a su uso inconsistente o incorrecto, no al fallo del preservativo”.

(Organización Mundial de la Salud, Effectiveness of Male Latex Condoms in Protecting against Pregnancy and Sexually Transmitted Infections, en Information Fact Sheet, núm. 243, de junio de 2000).

Esta es una información -la tasa de fallo del 14% en prevenir embarazos- que los Ministerios de Sanidad, Mujer o Educación en España no difunden pese a su obligación de promover la salud pública. ¡Y eso que un embarazo sólo puede suceder en los pocos días de fertilidad del ciclo femenino! Las enfermedades sexuales, en cambio, se pueden contraer todos los días.

Por el contrario, la eficacia de las campañas por la castidad, especialmente con jóvenes, está demostrada en aquellos lugares donde se ha hecho con seriedad, y al respecto hay diversos estudios. En ForumLibertas resumimos 10 estudios que así lo demuestran en nuestro artículo "Menos abortos y embarazos precoces en EEUU: la abstinencia funciona", publicado en esta dirección:
http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=10844

Incluso en el Reino Unido, con un gobierno laborista que aprueba leyes homosexualistas y clonadoras, el 25 de noviembre de 2004, se pronunciaba la Agencia británica de Protección de Salud del gobierno, la HPA, pidiendo animar a que la gente joven considerase la abstención de relaciones sexuales como una de las formas de protegerse de la epidemia de enfermedades sexuales que está azotando el Reino Unido.

Según Kevin Fenton, responsable de enfermedades sexuales del HPA, no se trata de promover la abstinencia como la única respuesta, pero sí debe ofrecerse junto a otras, como tener menos compañeros sexuales y usar preservativos. “Es algo en lo que deberíamos pensar”, comentó Fenton.
[Véase: http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=1409 ]

También los responsables de salud de Moscú, urbe de 12 millones de habitantes, recordaban en 2005 que "no existe el sexo seguro". "Lo que hay que anunciar es la abstinencia total antes del matrimonio", propugnaba Ludmila Stebenkova, presidenta de la Comisión de la Sanidad de la Duma de Moscú, en la edición en inglés de Pravda.Ru (26/05/05).

Fuente: http://www.forumlibertas.com/

Tras más de 10 años de ser portador del Sida, logró curarse


Michael Sohn AP
El médico alemán Gero Huetter habló durante una conferencia de prensa sobre un exitoso tratamiento para enfermos del sida en Berlín, el miércoles, 12 de noviembre de 2008. (Foto de AP/Michael Sohn)


Un estadounidense enfermo de sida parece haber quedado curado de la enfermedad 20 meses después de recibir un transplante de médula ósea utilizado generalmente para combatir la leucemia, informaron sus médicos.

Aunque los investigadores, y los propios médicos, advirtieron que tal vez el tratamiento no es otra cosa que un golpe de suerte, otros dijeron que podría inspirar un mayor interés en la terapia genética para combatir el mal que causa dos millones de muertes anuales. Se estima que el virus del sida ha infectado a 33 millones de personas a nivel mundial.

El doctor Gero Huetter dijo que el paciente, de 42 años, que no fue identificado, es un estadounidense radicado en Berlín. El hombre enfermó de sida hace más de una década. pero, 20 meses después de recibir un transplante de médula ósea seleccionada genéticamente, no muestra más señales de portar el virus.

Investigadores en el hospital Charite de Berlín dijeron que no había huellas del virus en la médula ósea, la sangre, o tejidos del organismo.

Sin embargo, el doctor Andrew Badley, director del laboratorio de investigaciones del sida en la Clínica Mayo, en Rochester, Minnesota, dijo que los exámenes tal vez no fueron lo bastante exhaustivos.

"Hay que hacer más escrutinios de gran cantidad de diferentes muestras biológicas antes de decir que (el virus) no está presente", dijo Badley.

No es la primera vez que los transplantes de médula ósea han sido probados en el tratamiento del sida. En 1999, un artículo en la revista especializada Medical Hypotheses analizó los resultados de 32 intentos hechos entre 1982 y 1996. En dos de los casos, el virus del sida pareció totalmente erradicado, dijo la revista.

El paciente de Huetter estaba siendo tratado en Charite de sida y de leucemia, que se desarrolló sin vinculación con el virus del sida.

Huetter, un hematólogo, no un experto en sida, se dispuso a tratar la leucemia del paciente con un transplante de médula ósea. En el curso de los preparativos recordó que algunas personas portan una mutación genética que parece hacerlos resistentes al virus del sida.

"Lo leí en 1996", informó Huetter a periodistas. "Recordé (el artículo), y pensé que (el tratamiento de la médula ósea sometida a la mutación genética) funcionaría", añadió.

Fuente: http://www.chron.com/

La FELGTB lanza campaña de sexo seguro en locales de ambiente gay



Locales de ambiente LGBT de toda España difundirán la campaña "Este local recomienda sexo + seguro", para trasladar la importancia de la prevención del VIH/SIDA.

La Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de España (FELGTB), hará llegar a través de sus 54 asociaciones, más de 100.000 posavasos, 20.000 carteles, 1.000 camisetas, 300 proyecciones láser para discotecas, y 22.000 condoneras (con preservativo y lubricante) a la red de locales de ambiente, con el mensaje "Este local recomienda sexo + seguro". Este material está subvencionado por el Plan Nacional sobre el Sida del Ministerio español de Sanidad y Consumo.

Para la FELGTB, trabajar con los locales de "ambiente" es una manera eficaz de hacer llegar a la comunidad LGTB los mensajes de prevención de la transmisión del VIH.

Los locales de "ambiente" son aquellos que tienen a la comunidad LGTB (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales) como público principal y pueden ser, entre otros, pubs, discotecas, librerías, saunas o cafés. La FELGTB y las asociaciones que la integran tienen una larga trayectoria de colaboración con muchos de ellos para facilitar la distribución de campañas de sexo más seguro, aunque sigue habiendo propietarios reticentes a hablar de VIH en sus locales por entender que es un tema cargado de negatividad e incompatible con el ambiente lúdico de la noche.

Sin embargo, para la FELGTB visibilizar la existencia del VIH es positivo sobre todo si se relaciona con material preventivo en un espacio de socialización y diversión, como es la noche, transmitiendo que el sexo más seguro es placentero y una garantía de salud.

La idea de hacer llegar a la comunidad LGTB la necesidad de mantener prácticas de sexo más seguro es la prioridad absoluta de la Federación. Esta campaña tendrá lugar en la mayor parte de las ciudades españolas con locales de "ambiente" y pretende convertir en permanente la presencia de material preventivo e informativo en ellos.

Desde hace tres años la Federación trabaja con el lema "Este local recomienda sexo + seguro" y el logo que emula un pene con un preservativo puesto, que es una campaña histórica utilizada por ONG francesas o la Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya.

FELGTB
Fuente: http://agmagazine.com.ar

Certamen "Nuestra Belleza Gay" atacado por Bomba lacrimogena (Guatemala)

Gay Guatemala Internacional dio a conocer un día después del ataque que las autoridades les informaron días antes que la Alcaldía se “desistía de apoyar estas actividades” tras las cartas de oposición que recibió por parte del sector religioso.

Una bomba lacrimógena fue lanzada durante el certamen Nuestra Belleza Gay de Guatemala el pasado 18 de octubre sin dejar heridos y causando únicamente “un pánico general” y algunos desmayos, denunciaron activistas de la diversidad sexual en ese país.

El caso ocurrido en el municipio guatemalteco de Samayac (158 kms de la capital del país) llegó hasta la Comisión Internacional de Derechos Humanos de Gays y Lesbianas (IGLHRC, por sus siglas en inglés), organismo que exigió una “investigación rápida y sin prejuicios”.

Se trataba de una actividad organizada por los colectivos Amigos contra el Sida y Nuestro Tiempo del Departamento de Suchitepéquez, con la finalidad de una jornada informativa de prevención del VIH.

Mientras se realizaba este festival benéfico “desconocidos” arrojaron la bomba lacrimógena que produjo “ desmayos, niños con crisis de llanto,, más toda la gente afectada por el gas”.

Gay Guatemala Internacional dio a conocer un día después del ataque que las autoridades les informaron días antes que la Alcaldía se “desistía de apoyar estas actividades” tras las cartas de oposición que recibió por parte del sector religioso (católicos y evangélicos).

“El Alcalde argumentó que ellos se debían al pueblo y que por eso tomaban esa decisión. La Gobernación Departamental tampoco respondió al pedido del Colectivo Nuestro tiempo”, señala el comunicado de esa organización.

De acuerdo con la IGLHRC este es el segundo “atentado” en lo que va de 2008 que se realiza en contra de las actividades de la diversidad sexual.

Por eso el organismo internacional realizó “un llamado de urgencia” para que asociaciones de todo el mundo se unan a la protesta y se exija a las autoridades guatemaltecas que “se investigue este hecho, y tomen medidas para que este tipo de episodios no sigan sucediendo”.

Mediante un correo electrónico la Comisión dio a conocer un modelo de carta para que las organizaciones interesadas en respaldar la medida envíen a diferentes funcionarios públicos de Guatemala, encabezados por la procuradora adjunta de los Derechos Humanos en ese país, María Eugenia Sierra.

El texto argumenta que “su acción rápida y exhaustiva frente a este incidente es importante también como forma de transmitir el mensaje de que la violencia que toma por excusa a las preferencias sexuales y su expresión no será tolerada en Guatemala”.

La carta le recuerda a las autoridades de ese país las diferentes declaraciones y tratados internacionales que ha firmado el gobierno guatemalteco para asegurar el derecho a la vida, a la igualdad ante la ley y a la no discriminación.



Fuente: http://anodis.com

Se curó del SIDA con un transplante de medula



Médicos en Alemania dicen que un paciente parece haberse curado virus del VIH gracias a un trasplante de médula de un donante que tenía resistencia genética al virus.

Los investigadores dieron a conocer, en Berlín, que el hombre, que sufría leucemia y estaba infectado de VIH, no ha mostrado síntoma alguno de las enfermedades desde que se le hiciera el transplante, hace dos años .

Se prevé que el resultado aumente el interés por la terapia genética como tratamiento contra el SIDA.

Sin embargo, expertos en el tema en Estados Unidos advirtieron que se requieren muchos más exámenes para asegurarse de que el hombre realmente está libre de la enfermedad.

Hasta ahora, todos los esfuerzos para hallar una cura definitiva no han prosperado.

Estadounidense

El hospital Charite de Berlín indicó que el paciente, de 42 años, es un estadounidense que vive en la capital alemana. Su identidad se ha mantenido en el anonimato.

El enfermo ha sido portador del VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) que causa el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) por más de una década, además de padecer de leucemia.

La clínica señaló que los exámenes que se le practicaron a la médula espinal, sangre y tejidos de diferentes órganos, desde el trasplante, han dado resultados negativos.

"A más de 20 meses del trasplante, no se ha detectado el virus en el paciente", afirmó la clínica en una declaración.

Lea: Crean células que matan el VIH

Sin embargo, un investigador del VIH de la Clínica Mayo de Minnesota, Estados Unidos, advirtió que se necesitan muchos más exámenes para probar que el paciente ya no es portador del virus.

Aproximadamente uno de cada mil europeos y estadounidenses ha heredado una mutación genética que impide que el VIH se adhiera a las células.

Dos millones de personas mueren por año víctimas del SIDA y se estima que los portadores del virus suman 33 millones en todo el mundo.


Fuente: http://news.bbc.co.uk/