El amor no es suficiente
El amor materno y el amor paterno son cualitativamente distintos y dan lugar a relaciones diferentes
En igualdad de condiciones en todos los demás aspectos, los hijos obtienen los máximos beneficios cuando los cría un matrimonio compuesto de padre y madre. Dentro de este entorno, los niños tienen las máximas posibilidades de vivir las experiencias emotivas y psicológicas que necesitan para desarrollarse.
Hombre y mujer hacen aportaciones diversas a la crianza de los hijos, cada uno de una forma singular e irrepetible por parte del otro. Dicho lisa y llanamente, las madres y los padres no son intercambiables. Dos mujeres pueden, cada una de ellas, ser buenas madres, pero ninguna puede ser un buen padre.
Dos formas de amor
Hay cinco razones por las que ser criados por un padre y una madre redunda en el mejor interés de los hijos.
La primera es que el amor materno y el amor paterno, aunque igualmente importantes, son cualitativamente distintos y dan lugar a relaciones paternofiliales diferentes. Específicamente, la combinación del amor de madre, que muestra una devoción incondicional, y el amor de padre, que pone condiciones, es lo que resulta esencial para el desarrollo de un hijo. Cualquiera de estas formas de amor puede ser problemática sin la otra. Porque lo que un hijo necesita es el equilibrio complementario que ambos tipos de amor y de relación proporcionan.
Sólo los padres heterosexuales ofrecen a sus hijos la oportunidad de establecer relaciones con un progenitor del mismo sexo y del contrario. Las relaciones con ambos sexos en una etapa temprana de la vida hacen que resulte más fácil para un hijo relacionarse con ambos sexos más adelante. Para una chica, esto significa que entenderá mejor e interactuará adecuadamente con el mundo masculino, y que se sentirá más cómoda en el mundo de las mujeres. Y para un muchacho, lo opuesto será verdad. Tener una relación con “el otro” (un progenitor del otro sexo) también incrementa la probabilidad de que un hijo sea más empático y menos narcisista.
Lo que enseña un padre
En segundo lugar, los niños progresan a través de etapas de desarrollo predecibles y necesarias. Algunas etapas exigen más de una madre mientras que otras requieren más de un padre. Por ejemplo, durante la primera infancia, los niños de ambos sexos suelen estar mejor bajo el cuidado de su madre. Las madres tienen mejor sintonía con las delicadas necesidades de sus hijos más pequeños y, en consecuencia, responden de forma más adecuada. Sin embargo, en algún momento, si un muchacho ha de convertirse en un hombre como debe ser, tiene que despegarse de su madre y, en vez de ello, identificarse con su padre. Un chico sin padre carece de un hombre con el que identificarse y es más probable que tropiece con problemas a la hora de forjar una sana identidad masculina.
Un padre enseña a un chico cómo canalizar debidamente sus impulsos agresivos y sexuales. Una madre no puede mostrar a su hijo la forma de controlar sus impulsos porque ella no es un hombre y no tiene impulsos del mismo tipo. Un padre también inspira en un muchacho una forma de respeto que una madre no puede infundir: un respeto con el que es más probable tener a raya a un chico. Y ésas son las dos razones primordiales por las que los chicos sin padre tienen mayores probabilidades de caer en la delincuencia y acabar en la cárcel.
La necesidad de un padre también forma parte de la psique de las chicas. Hay ocasiones en la vida de una muchacha en las que sólo vale un padre. Por ejemplo, un padre ofrece a una hija un lugar seguro y sin contenido sexual en el que experimentar su primera relación hombre-mujer y afianzar su feminidad. Cuando a una chica le falta un padre que desempeñe ese papel, tiene más posibilidades de llegar a ser promiscua, en un intento equivocado de satisfacer su ansia innata de atención y aprobación masculinas.
En general, los padres desempeñan un papel de contención en las vidas de sus hijos. Refrenan en los hijos una conducta antisocial y evitan que el comportamiento de sus hijas tenga un excesivo tono sexual. Cuando falta un padre que cumpla esta función, con frecuencia se derivan nefastas consecuencias tanto para los hijos sin padre como para la sociedad.
Controlar las propias inclinaciones
El tercer motivo es que chicos y chicas necesitan un progenitor del sexo opuesto que les ayude a moderar sus propias inclinaciones vinculadas a su género. Por ejemplo, los muchachos se inclinan en general por la razón más que por la emoción; prefieren las normas antes que las relaciones; correr riesgos en vez de ser cautos, y optan por las normas por encima de la compasión, mientras que, por regla igualmente general, las muchachas se inclinan por lo contrario.
Un progenitor del sexo opuesto ayuda a su hijo o hija, según sea el caso, a controlar sus propias inclinaciones naturales enseñándole, con la palabra y de modo no verbal, el valor de las tendencias contrarias. Esa enseñanza no sólo facilita la moderación, sino que también amplía el mundo de cada hijo, ayudándole a ver más allá de su propio y limitado punto de vista.
Confusión sexual
En cuarto lugar, el matrimonio entre personas del mismo sexo incrementará la confusión sexual y la experimentación sexual de los jóvenes. El mensaje implícito y explícito del matrimonio homosexual es que todas las opciones son igualmente aceptables y deseables. Por tanto, incluso los hijos provenientes de hogares tradicionales, si caen bajo la influencia del mensaje de que todas las opciones sexuales son iguales, crecerán pensando que no importa con quién se relacione uno sexualmente o se case.
Sostener semejante creencia llevará a algunos jóvenes impresionables a considerar planes sexuales y maritales que nunca antes se habrían planteado. Y los hijos de familias homosexuales, que tienen más probabilidad de incurrir en experimentos sexuales, lo harán incluso en mayor medida, porque no sólo sus padres han establecido como modelo de conducta la sexualidad no tradicional, sino que también esta habría recibido la aprobación social.
No hay duda de que la sexualidad humana es maleable. Pensemos en la Grecia o la Roma antiguas, en las que la homosexualidad masculina y la bisexualidad estaban presentes en la sociedad. Ello no sucedía porque la mayoría de aquellos hombres hubieran nacido con un “gen homosexual”; se debía, más bien, a que la homosexualidad era aprobada en tales sociedades. Aquello que una sociedad admite se multiplica dentro de ella.
Otros tipos de matrimonio
Y quinto, si la sociedad permite el matrimonio homosexual, también tendrá que permitir otros tipos de matrimonio. La lógica jurídica es sencilla: si prohibir el matrimonio homosexual es discriminatorio, entonces, rechazar el matrimonio polígamo, el matrimonio “abierto” cuyos cónyuges mantienen varias relaciones al mismo tiempo, o cualquier otra agrupación marital será igualmente considerado discriminatorio.
Las repercusiones emotivas y psicológicas que semejante colección de situaciones tengan sobre las psiques y la sexualidad en desarrollo de los niños serían desastrosas. ¿Y qué les sucede a los hijos de estos matrimonios alternativos si la unión se disuelve y, a continuación, cada progenitor “vuelve a casarse”? Estos hijos podrían acabar teniendo cuatro padres, o dos padres y cuatro madres, o… pongan ustedes lo que gusten en el espacio en blanco.
Por supuesto que las parejas homosexuales pueden dar amor como las parejas heterosexuales, pero los hijos necesitan más que amor. Necesitan las cualidades distintivas y las naturalezas complementarias de un progenitor masculino y otro femenino.
La sabiduría acumulada a lo largo de más de 5.000 años ha llegado a la conclusión de que la configuración marital y parental ideal es la que forman un hombre y una mujer. Despreciar con arrogancia semejante acervo de sensatez, y utilizar a los hijos como conejillos de indias de un experimento radical, resulta arriesgado, en el mejor de los casos, y catastrófico en el peor.
El matrimonio homosexual no redunda en el mejor interés de los hijos. Y aunque podamos comprender el estado de ánimo de los homosexuales que desean casarse y tener hijos, no podemos permitir que nuestra compasión hacia ellos anule nuestra compasión hacia los niños. En la contienda entre los deseos de algunos homosexuales y las necesidades de todos los niños, no podemos permitir que los niños salgan perdiendo.
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Los matrimonios homosexuales continúan siendo una ínfima minoría... y van a menos
Son datos del INE: las 3.193 bodas gay celebradas en 2007 representan sólo el 1,56% del total de bodas de ese año; descienden en un año el 26%, mientras las heterosexuales caen el 1,44%
Antes de que entrara en vigor la ley del matrimonio homosexual, el 3 de julio de 2005, el Gobierno español defendió esa iniciativa argumentando que en un plazo de dos años se habrían celebrado 200.000 bodas gay. Al poco tiempo rectificó y rebajó la cifra hasta las 100.000.
Seis meses después de cumplirse ese vaticinio que se inventó el lobby homosexual y que adoptó el Ejecutivo de Zapatero, el propio Gobierno sólo contabiliza un total de 8.775 matrimonios homosexuales.
Con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), los 3.193 matrimonios del mismo sexo celebrados en 2007 representan el 1,56% del total de bodas que se celebraron ese año, con lo que se demuestra que los matrimonios homosexuales continúan siendo una ínfima minoría.
De las 3.193 bodas homosexuales celebradas hace dos años, 2.141 fueron entre hombres y 1.052 entre mujeres.
Van a menos
Además, según se desprende del informe del Movimiento Natural de la Población 2008 del INE con datos del 2007, hecho público el pasado 4 de junio, los matrimonios homosexuales van a menos.
Como se puede observar en la siguiente tabla, elaborada a partir de los datos publicados por el INE, entre 2006 y 2007 las bodas homosexuales se redujeron en 1.120, o sea un 25,97%, mientras que los matrimonios heterosexuales descendieron un 1,44%, pasando de 207.766 a 204.772.
También en este sentido, se ve que en 2006 los matrimonios del mismo sexo representaron el 2,07% sobre el total de bodas celebradas
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Tipo matrimonio | | 2005 | 2006 | 2007 | TOTALES |
Total matrimonios | 209.415 | 207.766 | 204.772 | 621.953 | |
Heterosexuales | 208.146 | 203.453 | 201.579 | 613.178 | |
Homosexuales | Entre hombres | 914 | 3.000 | 2.141 | 6.055 |
Entre mujeres | 355 | 1.313 | 1.052 | 2.720 | |
Total homo. | 1.269 | 4.313 | 3.193 | 8.775 | |
Si nos fijamos en el total de bodas homosexuales desde que se aprobó la ley, es decir 8.775, representan tan sólo el 1,41% del total de matrimonios celebrados entre 2005 y 2007, aunque hay que tener en cuenta que la ley se aprobó el 30 de junio de 2005 y entró en vigor el 3 de julio de ese mismo año.
Porcentajes ínfimos
En cualquier caso, se demuestra que el porcentaje de bodas gay sobre el total de bodas celebradas es ínfimo y viene a ser muy similar al del número de homosexuales en relación al conjunto de la población.
Tal como indicaba el mismo INE el 27 de junio de 2004, con datos de una encuesta realizada en esas fechas sobre el comportamiento sexual de la población española, sólo el 1% de la población mantiene relaciones exclusivamente homosexuales.
Otros estudios realizados en diferentes países, como por ejemplo en Canadá, muestran que sólo un 1,4% de los adultos son gays, constatando que el homosexualismo político tiende a inflar esas cifras.
Holanda, otro ejemplo
En cuanto al descenso de matrimonios homosexuales registrado en España entre 2006 y 2007, no hace otra cosa que certificar lo que ya sucedió anteriormente en Holanda.
Entre 2001 y 2005, en Holanda descendió el número de bodas gay más del 50%, pasando de 2.400 matrimonios del mismo sexo en 2001 a 1.166 en el año 2005.
En 2002 fueron 1.800 matrimonios del mismo sexo; en 2003 se casaron 1.400 homosexuales; y en 2004 los casos de bodas gays fueron 1.166 en Holanda.
"¿El matrimonio homosexual es un derecho en España?"
Raimundo Fornieles.
Las pruebas de acceso a los ciclos formativos de FP están dirigidas a todas aquellas personas (mayores de 17 años) interesadas en cursar algún ciclo de Formación Profesional y que carecen del título de graduado en ESO o Bachillerato. Pero esto no significa que los aspirantes vayan a ser evaluados de unos conocimientos equivalentes a dicho nivel. En opinión de Fornieles, los ejercicios tratan de calificar principalmente el nivel de madurez de los futuros alumnos.
"Deben demostrar que saben escribir y redactar bien, que entienden lo que leen, que conocen los principios básicos de las ciencias, es decir, una serie de cosas que perfectamente lo han podido aprender con su experiencia laboral".
La Consejería de Educación ha colgado en su página web modelos de exámenes similares a los que se pondrán este año para que los aspirantes puedan consultarlos y practicar de cara a la convocatoria ordinaria que se celebrará el 5 de junio y la extraordinaria del 7 de septiembre.
"¿El matrimonio homosexual es un derecho en España?" o "¿La catedral de Sevilla es de arquitectura gótica?" son algunas de las preguntas que se incluyen en los modelos de la prueba Social obligatoria para grado medio, aunque la mayor parte de los ejercicios son de relación de conceptos (por ejemplo: "Analfabetismo, Chabolismo e Intolerancia religiosa" con "Derecho a la educación, Derecho a la vivienda y Libertad de conciencia") o bien de localización geográfica sobre mapas, entre otros asuntos.
En el de Comunicación, por ejemplo, pueden pedir que se señale tres rasgos característicos de la modalidad lingüística andaluza o hacer preguntas sobre un documento explicativo del portal Yahoo en el que se detalla qué es un correo electrónico.
La prueba Científico-tecnológica, tercera materia obligatoria, también es muy elemental. Problemas matemáticos de un nivel casi de tercero de Primaria, manejo de las capacidades y longitudes; o conceptos básicos de biología ("¿dónde se forman los óvulos?" Con varias opciones de respuesta: "trompas de falopio, testículos, útero u ovarios"); entre otras.
Historia de la homosexualidad en Argentina
En el principio fue pecado, luego enfermedad y por último delito. Pese a todo, la homosexualidad estuvo presente antes de que el país soñara con serlo. En esta primera historia integral sobre este tema en nuestro país, el periodista Osvaldo Bazán logra un documentado relato de esta minoría sexual.
Por Osvaldo Bazán
La conquista y la colonización españolas y el choque entre la moral aún medieval de los conquistadores y misioneros con las costumbres sexuales de los pueblos aborígenes constituyen el punto de partida de esta extensa investigación. Que continúa en tiempos de la guerra por la Independencia y de la Organización Nacional, en los que se fraguó un país donde los “sodomitas” no tenían cabida.
La Generación del 80, con su política higienista, puso a los “invertidos” bajo la lupa de la ciencia y terminó convirtiendo en delincuentes a todos los “pederastas” del bajo fondo, ese sustrato social alimentado por anarquistas, inmigrantes rasos, malevos, compadritos, linyeras y tangueros: todos pasaron a ser sospechosos en la Buenos Aires de comienzos del siglo XX. Con el surgimiento del nacionalismo oligárquico y el militarismo, en los años treinta, los homosexuales se convirtieron en claros enemigos de la Patria y, por tanto, fueron condenados al ocultamiento.
Recién en la década del 60, pese a la cruzada oscurantista de Onganía y el prejuicio y rechazo sociales, los homosexuales comenzaron tímidamente a reaccionar, a agruparse, a defender su derecho a existir, a reivindicar la diferencia sexual. Aires de cambio que se materializaron al despuntar el movimiento del rock nacional y, en los 70, con la militancia revolucionaria abruptamente segada por la última dictadura militar.
La restauración democrática, en 1983, echó a rodar la rueda de un proceso lento, con marchas y contramarchas, pero irrefrenable, en busca del espacio que los homosexuales ocupan hoy con pleno derecho.
Atravesado por increíbles revelaciones, sostenidas por documentos, anécdotas y testimonios, este libro es una obra imprescindible para comprender a una minoría negada por la historia oficial.
EL MALEVO CEPEDA
¿Te acordás hermano, la Rubia Mireya, que quité en lo de Hansen al loco Cepeda?
Tajo corto, rápido, rojo y rápido. Supo –y no dijo, podrían haber sido sus últimas palabras pero no, los tangos hablarían de eso– por qué el cuchillo se le hundía en la ingle. La placita de México y Paseo Colón quedó desierta.
Rápida, roja y corta la extrema discusión. Todavía no eran las seis de la mañana del 30 de marzo de 1910. A los cuatro que venían con él se les hizo fácil perderse en la ciudad antes de que el sol los delatase. Dos se fueron por México hacia el oeste. Los otros dos, entre los que iba el matador, se perdieron por la zona de los diques. Habían salido, minutos antes, del café La Loba Chica donde habían pasado toda la noche.
Los tres marineros ingleses que pasaban por ahí de casualidad, vieron todo y nunca sabrían el porqué de esos insistentes cuchillazos buscando la ingle del adversario. No había un lunfardo que les explicase que esa era la costumbre que tenían los homosexuales cuando, debido a cuestiones de honor, protagonizaban una pelea con cuchillo.
A la ingle.
A la sangre del sexo.
Los ingleses le avisaron a Juan Quintana, vigilante de la esquina de Venezuela y Paseo Colón. Cuando Quintana llegó corriendo encontró el charco de sangre, a él en el medio y enseguida supo que estaba frente a Andrés Cepeda.
Lo había visto en innumerables rondas de reconocimiento. Andrés era uno de los fichados por el “manyamiento”. Respiraba, todavía, Cepeda, pero la vida se le iba de a borbotones. Quintana preguntó nombres, motivos, datos.
Andrés respiraba difícil, pero respiraba. Sin embargo no habló, su mano izquierda se abrió por última vez. Cayó el cuchillo.
Había muerto.
“La muerte, según el informe médico expedido por el doctor Carlos de Arenaza, se produjo por una herida cortante en el tercio superior externo del muslo izquierdo, lo que le provocó una grave hemorragia externa. En el parte policial consta que ‘tenía 40 años, era alto, delgado, trigueño y tenía una cicatriz en el lado izquierdo de la cara; vestía saco negro, chaleco de fantasía color oscuro con pintas verdes, pantalón gris a rayas, zapatos de cuero amarillo y sombrero ‘Orión’ negro. Entre sus pertenencias se hallaron: el citado cuchillo, que era de cabo negro con tres remaches amarillos, hoja de 20 centímetros marca ‘Bianco’; una vaina de cuero negra; una revista literaria; un pañuelo de color lila a cuadros y otro blanco con guardas de color; dos cartas; un portamonedas de cuero colorado con dos pesos, moneda nacional; dos facsímiles de billetes de banco; una etiqueta de cigarrillos ‘La Paz’; una cartera de color marrón con 45 centavos en monedas, una corbata de seda color gris con pintas granates, y estaba registrado en Defraudaciones y Estafas con el Nº 635’. Hasta aquí, la letra fría del sumario instruido por la comisaría 2ª, única documentación válida encontrada.”
Lo que los ingleses no supieron entonces era que presenciaron la muerte de “el divino poeta de la prisión”, uno de los primeros poetas del tango argentino, amigo de Carlos Gardel, de Fray Mocho, de Gabino Ezeiza, de José Razzano: de hombres que de alguna manera marcaron para siempre la cultura argentina.
A cien años de su muerte, todavía un grupo de investigadores discute acaloradamente sobre los detalles de la vida de Andrés Cepeda. Di Santo publicó su trabajo en el 2000, descalificando en parte investigaciones anteriores de Miguel Angel Lafuente y José Barcia, quienes escribieron sendas comunicaciones sobre Cepeda para la Academia Porteña del Lunfardo.
También descalifica a Luis Soler Cañas, quien investigó al poeta y publicó sus trabajos en la prensa, y a Víctor Barrenechea, autor de Andrés Cepeda, su drama y su poesía. Vidas azarosas. De los asilos a las cárceles, hoy prácticamente inhallable. ¿Por qué tanto debate por un delincuente con más entradas en la cárcel que poesías?
Seguramente por la fascinación que provoca aún hoy un hombre que podría haber sido estrella de la época y prefirió ser fiel a sus inquietantes convicciones. Pese a tantas discusiones, pese al disfraz bienintencionado de la época, que buscó e inventó romances con mujeres, ningún investigador pudo eludir el tema de la homosexualidad. Aunque les hubiera gustado. Andrés no les dio oportunidad aunque también se encargó de dejar un montón de pistas falsas sobre su personalidad.
Eran purretes. Andaban por el Once, por el Paseo Colón, por las rancherías de Pompeya, por Boedo. Eran inseparables, los chicos. Andrés había conocido a Gabriel Alnoy4 y desde ese día habían compartido aventuras. Hasta que ambos decidieron escaparse de sus casas. Juntos, como los chiquitos que retrataba Cambaceres; revoltosos, como los describía Ingenieros; homosexuales, como los determinaba De Veyga.
Los cafés vieron a Andresito con su cajón de venta de cigarrillos, con su cajoncito de lustrabotas, con su caterva de amigos canillitas que vivían en la calle, en las chozas que armaban cerca del puerto. Había nacido en 1869 y después de varios años de pandilla entre el Paseo de Julio y la recova del Once, a los quince cayó enfermo. Alguien lo llevó entonces de vuelta a la vieja casa paterna. El padre de Andrés ya había fallecido. Andrés se quedó ahí, en el barrio de San Cristóbal, escuchando a su hermana Zulema que le leía poesías criollas de la revista uruguaya El Fogón, muy popular en ese entonces.
Se despertó el poeta del chico de la calle. Quiso saber las letras, el alfabeto, su mágica juntura.
Ya tenía veinte años en 1889 cuando conoció a Enrico Malatesta, quien lo invitó a que se sumara junto con Gabriel al trabajo del local donde se imprimía La Hoja Obrera. A partir de los 24 años, Andrés fue detenido una y otra vez. Di Santo hizo un registro extenso de esas detenciones y demostró que en ninguna de ellas el motivo declarado por la Policía para detenerlo fue la militancia anarquista.
La primera vez, el 1º de abril de 1894 en la esquina de Belgrano y Caridad, a las 20.30 horas, por contravención al edicto que no permitía llevar armas. Lo que mandó a Andrés a la comisaría fue un pequeño cuchillo de mango negro de madera. Después, el 13 de diciembre del mismo año, lo llevaron acusado de robarle un reloj de pared a la señora Catalina Bares, de la calle Rioja 2.280, cerca de la calle Caseros. Lo describieron como “argentino, de 25 años, soltero, blanco, pelo castaño, de bigotes ídem, ojos castaños, cigarrero, lee y escribe”.
El 7 de abril de 1895 fue detenido en la esquina de Bulnes y Gorriti. Lo mandaron al Depósito de Contraventores acusado de ebriedad y desorden. Dos meses después. Medianoche de junio. Andrés estaba en un almacén ubicado en Soria 530 escuchando a un cantor y guitarrero. Entró el vigilante y les indicó que debían retirarse. Pequeña batahola, dos de los parroquianos fueron asaltados y lesionados por cinco personas entre los que, dijo la Policía, se encontraba Cepeda. Preso. Al mes, en un almacén de Liniers y Venezuela, otra vez detenido por ebriedad y portación de armas. El 10 de noviembre se agarró a trompadas con un tal Félix Gallo, en Zavaleta y 92. Le dejó un ojo en compota mientras el otro le lanzaba cuchillazos a la ingle. Fue detenido y acusado de lesiones.
El 3 de abril de 1896 lo llevaron por hurto pero fue sobreseído. Tres meses después, el 20 de julio, protagonizó una de esas grescas míticas del arrabal. Entró con tres amigos al almacén de Independencia y Castro Barros. Pasó a la trastienda del lugar, en donde unas diez personas compartían unos tragos de ajenjo y de ginebra. Entró resuelto Andrés, encaró a dos o tres del grupo y les comenzó a gritar. Como en las películas, uno se paró, agarró un banco y lo lanzó a los visitantes. La riña terminó en desbande cuando llegó la Policía, que solo encontró a los que no pudieron fugar: “Tres del bando ofendido, con diversas heridas; uno con un hachazo en la cara, otro con las dos manos tajeadas y el más grave con una profunda herida en el vientre”. La marca sexual de la ingle que ya no se podría borrar. Andrés escapó aunque recibió dos balazos. Lo encontró grave la Policía al día siguiente en su casa de la calle Oruro. No le pudieron sacar una sola palabra de lo sucedido.
Así arreglaban sus cosas los hombres. Un mes después ya estaba repuesto y el 22 de agosto a las once de la noche, en Europa y Soria, los de la comisaría 28 lo detuvieron, borracho. Como no pudo pagar la multa, lo mandaron a la alcaldía 2ª.
El 4 de enero de 1897 como a las once de la noche, Andrés y su pandilla entraron al café de San Juan y Alberti, directo a discutir acaloradamente con un parroquiano al que Cepeda terminó cacheteando. El otro quiso sacar un arma pero Andrés, más rápido, lo acuchilló y salió corriendo. Dos meses y medio estuvo prófugo, hasta que cayó en la madrugada del 20 de marzo, cuando según la Policía intentó asaltar a una persona en Deán Funes y Constitución, donde lo detuvieron.
El 4 de mayo a la una de la madrugada participó de una pelea entre varios en Pasco entre Cochabamba y Constitución. Lo detuvieron por lesiones. En octubre otra vez adentro, por ebriedad y portación de armas. Ahí se abrió un período de 18 meses de tranquilidad pero en 1899 volvió a las comisarías: el 26 de abril por sospecha de hurto; el 8 de octubre por complicidad en intento de estafa; y el 12 de noviembre por tentativa de estafa: seis meses de arresto.
Con el nuevo siglo le fue aún peor. El 29 de abril de 1900 fue detenido por estafa y “sospechamos que a partir de este hecho comenzaron los problemas para Cepeda”, dice Di Santo, como si hasta ahora Andrés hubiera pasado sus días en un lecho de rosas. Lo había admitido De Veyga, la Policía utilizaba los códigos y edictos, alegaba contravenciones para crear un “delincuente reincidente” y entonces pedir su “vigilancia activa”. Y Andrés Cepeda era justo el candidato para requerir “vigilancia activa”. La esencia del mal según De Veyga.
La comisaría de investigaciones avisó: “Este sujeto es conocido por los nombres de Manuel González o Rufino o Rogelio Domínguez y como es un individuo peligroso y carece de bienes ni ocupación alguna, soy de la opinión que debe ser conocido por el personal de la repartición”. Firmaba la nota el comisario Carlos J. Costa y significó para Andrés ser detenido arbitrariamente durante los próximos diez años, los últimos de su vida, cada vez que lo encontraba un policía. “Un verdadero vía crucis”, sintetiza Di Santo.
El 19 de marzo de 1901, en Cabrera y Bustamante, lo detuvieron y lo enviaron al departamento acusándolo de desertor a la Ley de Enrolamiento. Declaró que no se enroló porque la autoridad se lo impedía siempre lo detenían. El 17 de enero de 1902 la causa alegada para arrestarlo fueron amenazas de muerte a un vigilante.
Nada calmaba la ira existencial de Andrés. Iba caminando con cuatro amigos a las once de la noche del 17 de marzo de 1903 por Independencia, entre Pozos y Sarandí. Estaban un poco ebrios. Una vez más se iba a dar la secuencia de “grupo caminando amistosamente riña entre ellos”. Nadie contó por qué Andrés y “Barberito” (Salvador Lavera), que venía en el grupo, comenzaron la pelea.
Todos sabían que la cosa venía de largo. Andrés arrancó del enrejado de uno de los árboles de la calle una varilla de hierro. No fue un altercado menor. Andrés tiró al piso a Barberito con un fierrazo que le pegó en la oreja izquierda. Una vez en el suelo, le siguió pegando.
Los gritos en la noche porteña avisaron al botón de la esquina y los detuvieron. En la comisaría 28 aseguraron que entre las ropas de Andrés encontraron una nota que decía “Magdalena, yo creo que me van hacer causa porque lo lastimé al barbero, después te informaré al respecto”. Andrés no solo rechazó ser el autor de la nota, sino que aseguró no entender qué hacía ese papel ahí. Negó conocer a Magdalena8 alguna.
Los investigadores, siempre tan dispuestos tanto a creer en la heterosexualidad de Andrés como a desechar indicios de homosexualidad, aseguran que convivía con Magdalena Deuconte, en Salcedo 2933. Se basan en ese papelito y en otro encontrado más tarde que Andrés siempre desmintió.
Es cierto que Andrés falsificaba habitualmente los datos sobre su vida, pero sus biógrafos aseguran sin demasiadas pruebas que, siendo adolescente, se enamoró de una chica y por la traición de esta se dedicó a la bebida y la mala vida. Y como no les parece suficiente dato para hablar de la deseada heterosexualidad de Andrés, juran también que su amor imposible fue una chica de clase alta y que al no poder concretar ese romance se entregó a los vicios.
Sus biógrafos parecen no querer asomarse al abismo de la personalidad de Cepeda. Aducen que sus poesías siempre se dedican al amor heterosexual. Otra vez aparece el problema de cómo dialogar con la historia de la homosexualidad en épocas que si bien parecen haber podido convivir con los diferentes sexuales, nunca hubieran permitido el registro de afirmación homosexual.
Eso era tan impensable como que Carlos Gardel hubiera escrito sobre el amor entre hombres y hubiera podido cantar y publicar esas canciones. Muchos años más tarde, el amigo y compositor de Carlos Gardel, José Razzano, muy amigo de Andrés, diría que a Cepeda lo encerraba la Policía por anarquista, en un intento por limpiar su imagen, quizás culposo por haberse quedado con los derechos de sus composiciones. Es más romántico un anarquista que un ladrón pendenciero. Es tan poco confiable el registro policial, tan proclive a inventar causas, que poco es lo que puede asegurarse al respecto. Lo más probable es que haya sido una mixtura lunfarda, un personaje bohemio del bajo fondo que podía reunir todas las características.
En la detención del 9 de junio de 1904 por la comisaría 2ª, fue acusado de agresión a la autoridad y lesiones. Eso se puede deber a que estaba borracho, a que le gritó una consigna anarquista al vigilante de la esquina o a que el policía lo quiso detener para otro manyamiento y Andrés se resistió. O como dijo un diario de la Capital “por estafar a un chacarero de Chacabuco”.
Lo que parece estar fuera de toda duda es que Andrés no dejaba las cuentas de honor sin saldar. El 4 de febrero de 1905 iba caminando por Viamonte, mirando el piso, y al llegar a Rodríguez Peña sintió algo en el ambiente. Se paró en seco. Levantó la mirada. El laberinto que habían ido tejiendo en la ciudad por casi un año, finalmente los convocaba en ese punto vacío de una Buenos Aires que dormía la siesta del verano. Se reconocieron sin palabras.
Ahí estaba el Barberito. No tardó nada en brillar en la mano del Barberito un cuchillo; en la de Andrés, un puñal. Eran las cuatro de la tarde y no hubo testigos de los insultos, de las miradas fieras, del dolor antiguo. El Barberito sintió el tajo en la cara al tiempo que Andrés perdía para siempre la posibilidad de usar el pulgar izquierdo y el meñique derecho. Cuando llegó la Policía, los lunfardos dieron clase de caballerosidad. Dijeron que eran amigos, que pasó un desconocido que agredió a Cepeda y que Barberito sólo quiso ayudar. Podían ser cualquier cosa, menos “batidores”.
Demostrando la arbitrariedad de la represión, Barberito fue a parar por este hecho menor, sin testigos ni acusador, siete años a la penitenciaría. Andrés estuvo preso durante nueve meses.
Pero ya en 1906 la ciudad era para Andrés una cárcel continua. La persecución era sistemática. Si cruzaba de una jurisdicción a otra era detenido para el manyamiento. Estaba enfermo, triste y sentía al mundo como una enorme pata de elefante que le aprisionaba el pecho.
(...)
Demasiado ingenuo, el anarquista peleador esperó una respuesta de Falcón quien, como vimos, tres años después hablaría de “ciertos focos de patología social inasimilables a nuestra personalidad colectiva”. El 4 de noviembre lo encontraron a las tres de la mañana intentando robar en una casa de la calle Victoria 2520. Es la última entrada por delito registrada, ya que todas las demás son por el manyamiento.
Cuando a Gardel le acercaron en 1925 el tango Tiempos viejos, un éxito que José Muñiz cantaba en La maravillosa revista de Manuel Romero y Luis Bayón Herrera, el morocho del Abasto puso como condición para interpretarlo que se le cambiase la estrofa “¿Te acordás hermano, la Rubia Mireya / que quité en lo de Hansen al loco Cepeda?”, porque sentía que esa mención no le hacía honor a su amigo. Por eso en su versión se escucha “que quité en lo de Hansen al loco Rivera”.
En las primeras grabaciones que realizó Gardel, en 1912, de catorce temas, cinco son de Cepeda: Me dejaste, La mariposa, El almohadón, A mi madre, y Yo sé hacer. Lola Membrives también incluyó en su repertorio trabajos de Andrés, como El pingo del amor, que se convirtió un éxito en su voz.
Hay algunos otros datos sueltos, en general contradictorios, sobre la vida de Andrés. Cuenta el payador Francisco Bianco que Andrés era “un paisano del pueblo de Brandsen, aventurero por cierto, le dio por recorrer los paisajes del gran Buenos Aires, en donde se puso a tono con amigos orilleros de todo ambiente. Todas sus poesías las escribió hallándose preso y se difundieron y popularizaron por la voz de los viejos troveros de los barrios porteños”. Hay quien afirma que su gran compañero “en la vida y en el arte” fue el payador Luis Galván, hecho que no corrobora ningún otro biógrafo.
Y entonces, la muerte.
Di Santo dice: “El origen de la pelea jamás fue develado oficialmente, ya que ninguno de los intervinientes pudo prestar declaración, ni se detuvo a los testigos del hecho. La versión que circuló por décadas, fue que se trató de un arreglo entre homosexuales, opinión, que si bien nunca fue avalada, tampoco fue desmentida”. No se entiende por qué Di Santo asegura que la
versión “nunca fue avalada” ya que él tenía conocimiento de las dos comunicaciones de la Academia Porteña del Lunfardo, que ampliamente avalaban la “versión” de la homosexualidad: la de Miguel Ángel Lafuente en donde consta: “Parece confirmarse, empero, la versión de que Cepeda era homosexual activo. Días pasados, con los señores académicos Alposta y Bossio, visitamos al anciano poeta Martín Castro, con quien conversamos acerca de viejos escritores populares. Al referirse a Cepeda nos ratificó Castro que aquel tenía inclinaciones sexuales aberrantes. Un individuo vejado por Cepeda se habría convertido en motivo de burla para sus compañeros y conocidos. Por esa razón emigró a Montevideo, pero tiempo después, al regresar a Buenos Aires, se vengó de Cepeda infiriéndole una puñalada. Esta es, en síntesis, la versión de Martín Castro” y la de José Barcia, que decía:
“Hablé con un viejo malandrín. Lo había conocido y más de una vez compartieron el cuadro en la leonera. Me aseguró que la muerte de Cepeda fue el epílogo de una disputa por la posesión de un muchacho maricón, porque tanto Cepeda como su matador eran bufarrachos”. Castro aseguró, según Lafuente, que a Andrés Cepeda le gustaban los “jopendes”.
Si fue por venganza o disputándose un lindo “jopende” como trofeo sexual, será difícil saberlo. Lo que se conoce es que al asesino no le fue tan bien. Poco tiempo después en Palermo, en la calle Tagle, cerca del ferrocarril, murió acuchillado. Las deudas del arrabal siempre se pagan.
Andrés tuvo oportunidad de denunciar a su asesino segundos antes de la muerte, cuando el oficial Quintana se lo preguntó. No lo hizo y ese gesto inspiró más tarde dos tangos que cantaría Carlos Gardel.
Apenas disfrazando algunos nombres, la “gesta” de Andrés quedó grabada en Sangre maleva, con música de Dante Tortonese y letra de Juan Miguel Velich y Pedro Platas: “Por Boca, Avellaneda, Barracas, Puente Alsina, / Belgrano, Mataderos y en todo el arrabal / paseó sus gallardías el zurdo Cruz Medina, / que fuera un buen amigo, sin grupo servicial. / Templado en el suburbio, fue taita entre matones,/ vivió tejiendo sueños allá en el callejón, / en donde por las noches ondaban los botones / y en el café del barrio gemía el bandoneón. / Era un
malevo sin trampas, sin padrinos y sin gloria; / sin miga de tanta historia, pero buen mozo y de acción. / Caseros lo vio jugarse sin aflojar ni un chiquito, / y en la nueve queda inscripto su coraje de varón. / Pero una noche oscura, guapeó en Avellaneda, / y en una rinconada del trágico arrabal / sonaron tres balazos y sobre la vereda / caía un hombre herido blandiendo su puñal. / Se oyeron los auxilios, corrió la Policía, / y en un charcal de sangre, sonriendo al taita halló, / que herido mortalmente, rebelde en su agonía, / con voz de macho entero, sin pestañear habló; / No me pregunten agentes, el hombre que me ha herido, / que será tiempo perdido porque no soy delator. / Déjenme, nomás, que muera, y esto a nadie asombre, / que el varón para ser hombre, no debe ser batidor”.
Otro homenaje en clave está en el tango No fue batidor, con música de Enrique Mora y letra de Germán Rienda: “Los barrios porteños, lo vieron pasearse / luciendo su estampa en toda ocasión. / Y allá en Mataderos, buscó refugiarse, / sentando su hombría de guapo en la acción. / Por hombre derecho llegó a conquistarse, / no solo gran fama, sino un corazón, / por quien una noche llegara a jugarse / la vida en un duelo, frente a otro varón. / Sin padrinos ni testigos / se encontraron los rivales / y el silencio de la noche un disparo interrumpió. / Y el malevo en desventaja / por las armas desiguales / con el pecho ensangrentado como un macho allí cayó. / De pronto un auxilio, y allá en la cortada / tendido en la calle se ve aquel varón... / que ayer entre taitas bien fuerte tallaba, / y al que hoy un cariño, sus manos pialó. / Rodeao de botones, se aguanta rebelde, / no afloja ni un pucho y en tanto dolor, / con gesto de rabia, los labios se muerde, / pa’ no dar el nombre de aquel que lo hirió. / Y el malevo ya vencido, / palpitando su agonía, / mirando a la Policía, / suplicaba en su dolor: / “Déjenme morir tranquilo, / sin que deschave su nombre / que el hombre para ser hombre / ¡No debe ser batidor!”.
Impresiona gratamente la falta de prejuicio de los autores que obviamente conocían la homosexualidad de Cepeda o al menos el mito de su existencia y, sin embargo, hablan no solo de su “coraje de varón”, su “voz de macho entero”, su “hombría de hombre de acción” sino que además lo erigen como ejemplo de masculinidad al no ser “batidor”. Cumple el “deber ser” no por su sexualidad sino por su actitud honrosa ante la vida. Si bien no fue un dato muy difundido el hecho de que tanto Sangre maleva como No fue batidor estuvieran inspirados en Andrés Cepeda, los iniciados sí sabían de qué se trataba. Para ellos era un homenaje bastante claro a un anarquista reputado como delincuente y homosexual. Menos optimista podría ser pensar que los autores cubrieron al poeta difunto con loas a su masculinidad para disfrazar su homosexualidad. Sin embargo, en ninguna de las dos canciones se utiliza el subterfugio de la mujer por la cual habría muerto el muchacho, lo que le daría cabalmente su interpretación heterosexual que ninguno de los autores estuvo dispuesto a hacer.
Andrés, rubio, picado de viruela, con bigotazo enorme, vivió rápido y murió a los cuarenta. Sus poesías son tristes, muy tristes. Tuvo la virtud, la desgracia, de ser el cometa que encarnó el espíritu del paso de un siglo a otro.
Brilló, repartió fuego, desapareció. En su velorio, más que simbólicamente, la Policía entró y se llevó a casi toda la concurrencia según le contó Raymundo Bianco, “el argollero de Constitución” a su sobrino Francisco. Con su muerte se iba también una Buenos Aires lunfarda que de allí en más soportaría demasiadas traiciones. Y así como Andrés no figuró en las canciones que escribió y que se siguieron cantando en todo el siglo XX, el barro que le dio origen también sería negado. La Policía se los llevó a todos.
De Historia de la homosexualidad en la Argentina. De la Conquista de América al siglo XXI. de Osvaldo Bazán. Buenos Aires, Marea, 2009. 408 páginas.
El 30% de los jóvenes españoles comete acciones homofóbicas, según la FELGTB EFE
Con el fin de acabar con la alta tasa de homofobia que existe entre los adolescentes, los representantes de la FELGTB se han reunido hoy con el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, quien se ha comprometido a trasladar esta denuncia a los partidos políticos, según han informado al término de la reunión los responsables de esta organización.
Alertan que aunque los jóvenes homófobos sean una minoría, ejercen una gran presión sobre el resto y debido al "contagio del estigma" muchos adolescentes no ayudan a sus compañeros por miedo a que también sean discriminados.
Además, el presidente de la FELGTB, Antonio Poveda, ha advertido que un 56,8 por ciento de los jóvenes homosexuales han sufrido algún tipo de violencia por su condición sexual en su centro educativo, mientras que el 22,1 por ciento la ha sufrido en el interior de la familia.
La vocal de Relaciones Institucionales de la FELGTB, Boti García, ha informado que desconocen la situación de los jóvenes homosexuales en colegios privados y concertados, pero temen que las cifras sean peores.
Algunas de las medidas que exigen son desarrollar el mandato de la Ley Orgánica de Educación (LOE) sobre el reconocimiento de diversidad afectivo sexual, que se contemple este asunto en el temario de oposiciones a profesor y que se organice una campaña informativa contra la homofobia en los centros educativos.
También han destacado la necesidad de instaurar una figura en los centros educativos que proteja la diversidad afectivo sexual y de trabajar con las familias, ya que "todavía hoy se vive como una crisis familiar que un hijo sea homosexual, transexual o bisexual".
El responsable del Área de Educación de la FELGTB, Jesús Generelo, ha asegurado que para conseguir la plena igualdad de derechos están "encontrando muchas más trabas en el sistema educativo que en otros ámbitos".
Por último, han recalcado "el gran valor simbólico del reconocimiento del matrimonio homosexual, que ha servido de apoyo para muchos adolescentes que viven con miedo".
"No al matrimonio homosexual y sí a la unión concubinaria"
Pablo Melgar
-¿Cree que la sociedad uruguaya asiste a un proceso de deterioro de valores básicos tradicionales o simplemente se trata de los cambios que normalmente se dan en las sociedades por el transcurso del tiempo?
-Creo que ha existido la pérdida progresiva de valores que se trasunta en una falta de respeto en el seno de la sociedad, entre hijos y padres, entre alumnos y profesores, entre vecinos. Las sociedades naturalmente progresan pero no tiene porqué ser sacrificando los valores.
-¿Qué valores piensa que debe reforzar un liderazgo político en la sociedad?
-Los valores de la familia, de la solidaridad, del trabajo, de la justicia, del pleno ejercicio de los derechos y también de los deberes.
-¿Qué puede hacer su gobierno por la defensa de la familia?
-Proyectamos en primer lugar modificar la denominación del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) por Ministerio de la Familia, que es mucho más profundo que un cambio de nombre, nos parece que es algo importante respecto a los objetivos trazados. Confiamos en el objetivo de revalorizar la escuela pública, como prioridad. De las 2.300 escuelas, donde apenas 130 son de tiempo completo, proyectamos ampliar su número para que actúen todo el año en una función educativa de marzo a diciembre pero con una dimensión alimenticia, sanitaria y de contención familiar durante todo el año. La escuela como eje comunitario que complemente a la familia, como centro educativo pero también para el ejercicio del deporte y el aprendizaje de materias no curriculares como computación e idiomas. La educación en valores y en principios son elementos centrales de acciones que vamos a impulsar desde un gobierno del Partido Nacional.
-¿Qué opina del matrimonio homosexual? ¿Es suficiente la ley de unión concubinaria?
-Respeto la diversidad, la posición del Partido quedó plasmada en la discusión de esa iniciativa. Estamos a favor de la unión concubinaria, pero no a favor del matrimonio homosexual. Tenemos un concepto tradicional de la familia hombre-mujer.
-¿Y de la adopción de parejas homosexuales?
-El Partido Nacional no acompañó esa iniciativa. Entendemos que a la edad más temprana el niño, según informes técnicos, necesita de la relación hombre-mujer, padre-madre.
-¿Cómo atacar el tráfico de drogas, las bocas de venta y el consumo en los jóvenes?
-Con una postura y determinación desde el Poder Ejecutivo, sea a través de la Junta Nacional de Drogas o del Ministerio del Interior. Tenemos que poner centros de rehabilitación para el tratamiento de las adicciones, en particular de la pasta base, lo que hoy nos parece insuficiente. Hay que buscar brazos más largos que el Estado, como pueden ser las organizaciones sociales, religiosas o deportivas y el compromiso de la sociedad civil para colaborar en una acción más eficaz en el tema de la pasta base. Tenemos que tener asistencia técnica en el sistema carcelario como forma de combate y también en el INAU respecto a los adolescentes. Vamos a declarar un enfrentamiento total a la pasta base en todo el país, para evitar su tráfico y su generalización, junto con una acción eficaz de la Policía y del Poder Judicial. El trípode sobre el que se cimentará nuestra política es educación, prevención y represión.
-La mayoría de los precandidatos hablan de debatir la legalización de la marihuana. ¿Usted piensa que hay que legalizarla o no?
-No estoy de acuerdo con la legalización de la marihuana. Podría habilitarse alguna forma de utilización con fines comprobadamente científicos o terapéuticos. Los países como Holanda que recorrieron el camino de la legalización de la marihuana reconocen hoy el error de esa política.
Aborto: vetaría la despenalización
-¿Cree que hay que liberalizar la venta de misoprostol para provocar abortos?
-No estoy de acuerdo con esa medida.
-La legalización del aborto será objeto de un nuevo debate bajo el próximo gobierno, según adelantaron sectores del Frente Amplio. Si saliera una ley en el Parlamento ¿la vetará? ¿Cree que es un tema a plebiscitar?
-Si saliera una ley en nuestro gobierno la vetaríamos, tendríamos la misma postura que hemos tenido siendo oposición en este gobierno. No creo que la vida sea susceptible de plebiscitarse.
-¿Cree que hay que regular y limitar la actuación de los contratistas en el fútbol?
-Hay que tener una normativa jurídica que evite situaciones diversas, fundamentalmente en lo que tiene que ver con la minoridad. Tal vez tendríamos que estudiar algún tipo de legislación, hay que revisar la situación.
Venezuela legalizará el matrimonio homosexual
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La diputada Romelia Matute dijo que el respeto de los derechos humanos, "sin importar su orientación sexual", permitirá que dos personas del mismo sexo "puedan unirse legalmente y que esto tenga efectos jurídicos y patrimoniales, como ha ocurrido en muchos países como México o España, entre otros".
Un derecho constitucional
La Constitución venezolana establece, según ha recordado la parlamentaria, que toda persona tiene el derecho a ejercer la orientación e identidad sexual de su preferencia, de forma libre y sin discriminación alguna. Y agregó que "está casi listo el informe para la segunda [y definitiva] discusión del Proyecto de Ley Orgánica para la Equidad e Igualdad de Género", que legalizará las uniones
Homofobia, en tu nombre se siguen cometiendo muchas injusticias
Todo ser humano debería tener claro que las personas homosexuales gozan de la misma dignidad humana y merecen, por ello, ser respetadas. Pero ese respeto en cuanto seres humanos no significa que tengan más derechos que el resto de las personas que no comparten, e incluso disienten, de su inclinación o práctica sexual.
Uno de los argumentos de propaganda que más suelen usar los grupos homosexuales cuando se enfrentan a opiniones que les discuten su orientación, es la de la homofobia. Ese término fue utilizado por vez primera en el desfile del gay pride de 1999 y, desde entonces, es la palabra clave que imposibilita todo cuestionamiento, la forma de banalizar cualquier opinión y el modo de estigmatizar el disenso.
Cada vez se extiende más la homofobia como forma de pensamiento por la cual la sociedad acepta pasivamente una conducta sin preguntarse si está bien o si está mal moralmente. Se suele presentar la homosexualidad desde una perspectiva emocional donde parecía algo tétrico alzar la voz para divergir. Entre sentimientos y banalizaciones, diferentes grupos de homosexuales se han dado a la tarea de imponer una suerte de censura que, como en otro tiempo el César, alza o inclina el dedo para decidir que sí y que no puede seguir conviviendo, de acuerdo a sus intereses.
La censura rosa: adopciones, estigmatizaciones y datos inflados
A mediado de octubre de 2008, el magistrado Elio Braz concedió a una pareja de varones la adopción de dos niñas de 5 y 7 años en Recife, Brasil. La resolución fue la primera de este tipo en la historia de ese país. En declaraciones posteriores, el juez afirmó que su decisión estaba motivada por hacer del hecho un precedente para que las personas homosexuales puedan adoptar de modo regular en Brasil.
El caso brasileño contraste con uno español. Condenado por retrasar la adopción de una niña por parte de una pareja de lesbianas, el caso del juez Fernando Ferrín Calamita ha trascendido las fronteras. Calamita ha debido pagar con su propio puesto la osadía al ser sentenciado a dos años, tres meses y un día de inhabilitación para empleo o cargo público, más una indemnización de 6,000 euros para la pareja de lesbianas y los pagos del costo de procedimiento (unos 10 mil euros). En entrevista al diario ABC (Cf. 13.12.2008) declaró: “no tengo nada en contra de las personas homosexuales, ni les odio como dice el fiscal. Simplemente velo por el interés superior de los menores, porque hay estudios contradictorios sobre los efectos de la adopción por parejas del mismo sexo”.
Padre de 7 hijos, ha quedado suspendido y sin la posibilidad de cobrar sueldo. Una plataforma de asociaciones ha manifestado su apoyo y cercanía a Calamita poniendo en marcha la web www.juezcalamita.com recaudando 30 mil euros para manutención de su familia y declarando que la justicia no puede estar sometida a la ideología del género y del lobby gay.
Para comenzar el año 2009, dos niños escoceses de cinco y cuatro años fueron dados en adopción a una pareja de homosexuales. Quizá el hecho pudo haber pasado desapercibido pues en el Reino Unido las casas de niños huérfanos y casas de cuna, incluso las confesionales, están obligadas a darlos en adopción también a parejas gays. Pero el caso de los niños Josh y Chloe es un poco más especial.
Los servicios sociales de Edimburgo retiraron la custodia a los dos abuelos (él de 59 y ella de 46 años) por considerar más aptos a los adoptantes y muy ancianos a ellos. Tras dos años de lucha por conservarlos y ante la imposibilidad de continuar pagando a los abogados, los abuelos han tenido que desistir.
“Me rompe el corazón pensar que nuestros nietecitos están obligados a crecer en un ambiente familiar privado de la figura materna. Nosotros no tenemos prejuicios en relación con los gays, pero me resisto a explicarme como una elección como ésta pueda ser tomada como la mejor en relación con los niños”, declaro el abuelo al Daily Mail. El caso no ha estado exento de polémicas en Escocia, país que permite la adopción a homosexuales desde 2006, no obstante una consulta popular que reveló que el 90% de la población estaba contra esa medida.
En el mismo Reino Unido, una nueva normativa presentada por la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología permite que las mujeres con hijos concebidos por fertilización artificial puedan nombrar como ‘segundo padre’ a la pareja lesbiana o algún amigo.
Lo de los ‘hijos’ no es todo. En Estados Unidos, una mujer negra, Crystal Dixon, fue despedida del cargo de vicepresidenta de recursos humanos en la universidad de Toledo en mayo de 2008 por pensar que los ‘derechos’ homosexuales no pueden estar al mismo nivel que la lucha por los derechos civiles.
El 1 de diciembre de 2008 la agencia francesa I-Media realizó una entrevista al representante de la Santa Sede ante la ONU, Mons. Celestino Migliore. Una de las preguntas, concretamente la tercera, iniciaba recordando que Francia tenía la intención de presentar una propuesta para pedir la ¡despenalización¡ de la homosexualidad en el mundo para luego formular la interrogante directamente: “¿Cómo reacciona ante esta propuesta?”.
Mons. Migliore respondió: “Todo aquello que va en favor del respeto y de la tutela de las personas es parte de nuestro patrimonio humano y espiritual. El Catecismo de la Iglesia Católica dice, y no desde hoy, que en el trato con las personas homosexuales se debe evitar todo marco de injusta discriminación. Pero aquí la cuestión es otra. Con una declaración de valor político, firmada por un grupo de países, se pide a los Estados y a los mecanismos internacionales de actuación y control de derechos humanos agregar nuevas categorías protegidas por la discriminación. Por ejemplo, los Estados que no reconocen la unión entre personas del mismo sexo como ‘atrimonio’ serán puestos a la caza y hechos objetos de presión”.
Inmediatamente se tergiversó la declaración y grupos activistas gays comenzaron una caza mediática. La respuesta, que en su contenido no tiene ninguna alusión que huela a ataque contra un grupo concreto, se interpretó como tal.
¿Y es que no resulta positiva una despenalización de la homosexualidad como medio para la no discriminación? Como dejó ver Mons. Migliore y declaró luego el portavoz de la Santa Sede, “no sólo se busca despenalizar la homosexualidad, sino introducir una declaración de valor político que puede derivarse en sistema de control, según los cuales, toda norma –no solo legal, sino también relativa a la vida de los grupos sociales o religiosos– que no ponga exactamente en el mismo nivel toda orientación sexual podría ser considerada como contraria al respeto de los derechos del hombre”, lo que “puede convertirse en instrumento de presión o discriminación ante quien, sólo por poner un ejemplo muy claro, considera que el matrimonio entre un hombre y una mujer es la forma fundamental y originaria de la vida social”.
En 2003, Buenos Aires fue la primera ciudad de América Latina que posibilitó la unión civil entre personas del mismo sexo. Entonces esperaban una estampida de parejas dispuestas a casarse pero, con el paso del tiempo, más bien todo sugiere un hinchamiento de cifras. Según datos del periódico La Nación (Cf. 18.11.2008) ha disminuido al 20% la demanda actual. Las separaciones han estado a la orden del día.
Uno de los ejemplos de esta recaída, si bien es en otro polo del globo terráqueo, es el de la primera pareja de lesbianas que impuso el ‘matrimonio’ gay en Massachussets. Julie y Hillary, quienes lograron que el Tribunal Supremo del Estado modificara el significado de matrimonio y el de institución familiar con una ley que les permitió unirse el 17 de mayo de 2004, se separaron a los 2 años y, según The Boston Herald, ahora quieren el divorcio. Tras él, no obstante, ambas seguirán ejerciendo la patria potestad sobre Annie, una niña de 12 años que ambas tienen en adopción.
Frank Vespa-Papaleo es el juez de la División de Derechos Civiles de New Jersey y conocido por su postura política a favor de la homosexualidad. A finales de 2008 sentenció que la Methodist Ocean Grove violó las leyes anti discriminación del Estado al no haber alquilado el pabellón Boardwalk para celebrar una unión civil entre una pareja de lesbianas. Los metodistas apelaron alegando que no se puede rentar un centro que les pertenece para hacer algo que va contra su ideario cristiano.
Patólogo forense de profesión, Mario Matsakis es eurodiputado por el Partido Demócrata de Chile. En diciembre de 2008, Matsakis solicitó no recibir más información de un lobby gay que por entonces presentó una exposición en el Parlamento Europeo a favor de la adopción por parte de parejas del mismo sexo. “Los niños que viven con parejas homosexuales no tienen el mejor ambiente para su desarrollo, ese es mi punto de vista”, declaró entonces. Esas palabras le ganaron un acoso y no pocas amenazas que le llevaron a expresar al presidente de la eurocámara, Hans Pöttering, la situación que estaba sufriendo.
El homosexualismo político cuenta con abiertos exponentes. Algunos gobiernos afines colocan en la cúspide del poder a quienes puedan impulsar los postulados de base. Es el caso de la administración de Barak Obama. Según un informe el Instituto Efrat, recogido en Hispanidad.com (Cf. 19.01.2009), el presidente de Estados Unidos inculcará a través de la educación las ideas necesarias para promover la ‘cultura del género’.
Islandia es el primer país que cuenta, desde finales de enero de 2009, con una jefa de gobierno abierta y declaradamente lesbiana. Se llama Johanna Sigurdardottir, tiene dos hijos nacidos de un matrimonio heterosexual en la juventud, cuenta con 66 años, pertenece políticamente a los socialdemócratas y, desde 2002, vive en unión con la periodista Jonina Leosdottir. Ya se ha convertido en la bandera de algunos grupos. Antes de Sigurdardottir, en 2002, el noruego Per-Kristian Foss fue el primer homosexual en ocupar el puesto de primer ministro, aunque sólo fue por un periodo breve. Fue por esas fechas cuando contrajo ‘matrimonio’ con el magnate de la prensa Jan Erik Knarbakk.
¿Hay más homosexuales que afiancen o hayan consolidado con su presencia el homosexualismo político? Según Pablo Ginés (Cf. Nueva primera ministra lesbiana de Islandia, otro ladrillo en el edificio del lobby gay, ForumLibertas.com 06.02.2009) sí. Ahí está el caso de Roger Karoutchi, actual ministro francés de relaciones parlamentarias; o Matthew Parris, diputado conservador en Reino Unido de 1979 a 1986.
Ciertamente no son sólo las personas, sino también las iniciativas, las que buscan robustecer la aceptación pasiva de la homosexualidad. El Ayuntamiento de Barcelona anunció a inicio de febrero de 2009 que para 2010 construiría una biblioteca especializada en temas del homosexualismo. Según el concejal de derechos civiles de la ciudad condal, se trata de una necesidad social. La Generalitat de Cataluña forma parte de la Internacional Gay (ILGA) desde hace un par de años y no es la primera iniciativa de este tipo.
De hecho, las bibliotecas públicas de la red de la Diputación y el Ayuntamiento de Barcelona, han ofrecido sesiones de personas que narran cuentos para niños con personajes homosexuales como protagonistas. Los folletos que han promovido la iniciativa tienen frases como la siguiente: “¿De quién te enamorarás, de Marta o de Andrés? No lo sé”.
Las distorsiones, culpables o por ignorancia, también forman parte de la estigmatización homosexual. En un artículo de la revista Newsweek del 15 de diciembre de 2008 sobre homosexualidad, firmado por Lisa Miller, la autora identifica a la figura bíblica de Agar como un esclavo varón con el cual el patriarca Abraham habría tenido relaciones sexuales. Según el relato bíblico las relaciones sucedieron, pero Agar es claramente una mujer con la cual concibe un hijo al que se llamará Ismael. El artículo de Miller fue ampliamente criticado por tomar citas bíblicas fuera de contexto.
Acciones con valor
A pesar de un panorama que desalentaría alzar la voz para reivindicar la verdad, hay quienes se mantienen a la vanguardia en la defensa de los valores humanos. En definitiva, no se trata de estar contra alguien o algunos, sino de ayudar a la sociedad.
El 10 de octubre de 2008, la agencia France Press informó que el Parlamento de Portugal rechazó dos propuestas de ley impulsadas por partidos minoritarios que pedían la regulación del ‘matrimonio homosexual’ en ese país.
Dos meses más tarde, el Tribunal Constitucional de Hungría anuló una ley parlamentaria de diciembre de 2007 que otorgaba a las parejas de hecho, incluidas las homosexuales, los mismos derechos que a los matrimonios. ¿El motivo? La Constitución del país reconoce un estatuto y protección especial en el artículo 15 “a la institución del matrimonio y la familia”. La respuesta del primer ministro no se hizo esperar. El socialista Ferenc Gyurcsány anunció que el gobierno prepararía una propuesta de ley exclusiva para regular las uniones homosexuales.
Tras casi medio año de boicot promovida por la American Family Association de Estados Unidos, McDonald’s, una de las empresas que más habían apoyado a lobbys homosexuales, se declaró neutral sobre los temas de la agenda gay. La medida de la compañía de comida rápida incluyó la renuncia del ex vicepresidente a ocupar un puesto en el consejo de administración de la Cámara de Comercio de Gays y Lesbianas de Estados Unidos.
En California, en noviembre de 2008, las familias dieron un revés a la imposición que incluía dentro de la definición de matrimonio la unión de dos hombres o de dos mujeres, en lo que se ha considerado la mayor derrota del homosexualismo político. Ya en un referéndum del año 2000, los ciudadanos refrendaron una proposición que dejaba claro que el matrimonio en ese Estado sólo era posible entre un hombre y una mujer.
No obstante, en 2004 Gavin Newson, alcalde de San Francisco, comenzó a dar licencias municipales de matrimonio a parejas gays. El 15 de mayo de 2008, contrario al deseo popular, el Tribunal Supremo de California dictaminó (4 votos contra 3) que ‘casarse’ también era un derecho entre personas del mismo sexo. La inconformidad no se hizo esperar. Numerosas organizaciones lograron que se llevara a las urnas nuevamente el asunto con una Proposición, la 8, que buscaba revertir la decisión del Tribunal.
Los colectivos homosexuales estuvieron apoyados con 30 millones de dólares invertidos en propaganda a favor de la Proposición número 8. ¿De dónde venían los donativos? De gigantes como la energética Pacific Gas and Electric Co (250 mil dólares), Apple (100 mil dólares) o el Partido Demócrata de California (100 mil euros), hasta particulares como Brad Pitt y Angelina Jolie (100 mil dólares), el presidente de Google, Sergey Brin (100 mil dólares), el multimillonario Jon Stryker (1 millón de dólares), George Lucas (100 mil dólares), Steven Spielberg (100 mil dólares) o el millonario David Maltz (1,1 millones de dólares).
Durante los días anteriores a la votación, Google permitió la exhibición de publicidad pro gay a favor de la Proposición número 8, hecho duramente criticado por representantes de portales como Peter Kirn, de Create Digital Music. A pesar de la victoria de los pro familia natural, el Tribunal Supremo está estudiando trucos legales para cancelar la voluntad del pueblo. Cuatro de los 7 jueces del Tribunal (Ronald M. George, Marvin R. Baxter, Joyce L. Kennard y Carlos R. Moreno) apoyan la agenda del homosexualismo político.
¿De dónde más llegan las ayudas monetarias a los lobbys gays? Microsoft, Goldman Sachs, Pfizer o Toyota. Recientemente el presidente de la American Family Association expresó su malestar por la postura de Pepsi, quien, según el mismo Donal Wildmon, “se niega a dar dinero a cualquier organización a favor de la familia que se oponga a la agenda homosexual”. En los últimos años, Pepsi ha dado más de un millón de dólares a grupos que promueven la homosexualidad.
En febrero de 2009, un juzgado de California falló a favor de cuatro bomberos de la ciudad de San Diego que fueron obligados a participar en un desfile gay donde fueron acosados sexualmente y agredidos de forma verbal. Charles S. LiMandri, abogado de estos cuatro padres de familia casados, señaló que el hecho hará que las autoridades se piensen dos veces el obligar a las personas a participar en aquello que no va con sus principios.
En todo este ambiente, no deja de ser un acto de mayor valor publicar datos estadísticos que desaconsejen la práctica homosexual.
De acuerdo al reporte 2007 del Comité Independiente Anti Sida, la infección de esta enfermedad en España se da mayoritariamente entre la población homosexual. Los datos muestran que el 42,8% de los diagnósticos de ese año, con una tendencia progresiva del 26,4%, desde 2003, pertenece a la comunidad gay.
¿Cristianos homófobos? ¿Se puede salir de la homosexualidad?
No pocas veces se suele relacionar el tema de la homofobia con la religión, concretamente con la católica. ¿Tiene sustento la relación? Un estudio publicado en el Journal for the Scientific Study of Religion, revista auspiciada por la Sociedad para el Estudio Científico de la Religión (www.sssrweb.org), dice que no.
Investigadores del Departamento de Psicología y Neurociencia de la Universidad americana de Baylor llevaron a cabo un experimento que arrojó resultados contundentes con mujeres de arraigadas convicciones cristianas. ¿Los resultados? Lo que les molesta a los cristianos no es la orientación, sino el comportamiento.
Posiblemente, parte de ese rechazo de algunos grupos homosexuales hacia la Iglesia procede de la afirmación que ésta hace de que es posible salir de la homosexualidad. ¿Se puede?
En noviembre de 2008, Marta Lozano presentó un libro-testimonio titulado Una historia sobre el maltrato y la homosexualidad (Editorial CCS). En él narra su vida y cómo logró la paz tras años de luchas contra su tendencia homosexual: “Antes simplemente no me sentía mujer. Ahora, en cambio, me siento plenamente identificada con el sexo femenino y sobre todo, me siento mucho más a gusto conmigo misma, más sosegada y con paz interior. Mi vida social y personal también ha variado sustancialmente. Ahora me siento más libre y más feliz, me relaciono más y mejor con la gente, en mi trabajo me encuentro más satisfecha y me ilusiona mi futuro”.
No es el único caso. Luca Tolve es un ex homosexual italiano ahora felizmente casado con Teresa y ha estado en el ojo del huracán en su país desde finales de enero de 2009. ¿La razón? Luca pertenece a un grupo religioso católico llamado Lot (www.gruppolot.it). En él es posible, ayudándose de las enseñanzas del programa Livings Waters, hacer un camino para superar la orientación homosexual.
El testimonio de Luca no ha sido bien recibido por la comunidad homosexual, especialmente por Arcigay, cuyo presidente nacional, Aurelio Mancuso, ha llegado a decir: “La jerarquía católica debe saber que la paciencia de los homosexuales italianos se acabó desde hace tiempo y es hora de actuar de una manera más dura” (Cf. Tempi, 29.01.2009).
“Me sentía solo, faltaba algo […] Busqué respuestas en el budismo y esta experiencia me ayudó sobre todo a darme cuenta del mundo material en el que estaba inmerso”. Pero reflexionando recordó a la Virgen María y se dio cuenta que no tenía nada que hacer en un templo budista. Se fue a casa, tomó un Rosario y comenzó a recitar lo poco que recordaba de sus oraciones de niño. “Fue un periodo muy confuso, pero estaba convencido de haber encontrado alguien en quien confiar. No salía de casa sino para ir a misa”. Paralelo al caso de Luca Tolve, ha estado la canción del conocido cantante Povia quien participó en el festival de Sanremo con la interpretación Luca era gay (Luca fue gay) a pesar de la cruzada que comprendió una marcha el 21 de febrero pasado en su contra.
Y en esta ficticia relación católicos-homofobia, ¿qué dice en verdad la Iglesia? En un documento de carácter oficial y de enorme valor, el Catecismo de la Iglesia Católico, el número 2358 dice que los homosexuales deben ser “acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor, las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición”.
Más adelante, en el número 2359, les explica el llamamiento que les hace Cristo: “están llamadas a la castidad. Mediante las virtudes de dominio, educadoras de la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana”.